Espuña

Topónimos, por Santiago Delgado

Sierra Espuña se halla en el corazón del Reino, que diga de la Comunidad Autónoma o Región, en sus estribaciones del norte se halla el centro geográfico de este territorio. Pero, a lo que vamos: a estudiar el topónimo Espuña. Es un término importado. Lo traen a hombros los oscenses que, con don Jaime I, vienen a Murcia desde 1266, en que se reconquistó el territorio que, previamente, en 1243, se había recuperado por don Alfonso X. Sin duda, aquellos oscenses vieron desde lejos el Morrón de Sierra Espuña, que todos conocemos, y se dijeron:

—Pues qué mejor que asentarnos en las faldas de aquellas montañas, que algún parecido tienen con la nuestra que allí dejamos. —La nostalgia es poderosa arma en el corazón del emigrante, cuando ya se ha convertido en inmigrante. Y, así, hay una Murcia en Costa Rica y otra en Filipinas. Y aún habrá alguna otra por ahí. Es tan ancho el mundo…

Y, dicho y hecho, para Totana y Aledo que se fueron. Y, es de suponer que llamaran al Macizo del Morrón y su entorno, como llamaban en su tierra a un pico allanado en meseta, que lo hay. 

Y, en aquellas tierras oscenses, ¿qué significaba Espuña? Supongo que sus habitantes, en aquel siglo XIII muy entrado ya, desconocieran su etimología, siquiera rudimentariamente. Espuña era su topónimo, se acabó. Desechamos el origen romano, latino. De Sponda (poniente) no sale Espuña. La -ñ en romance hispánico no sale de -nd, nunca. Sale de -ny, -nn o -gn, y de ninguna otra conjunción de fonemas. Además, la -o se hubiera diptongado en -ue. Espuña tiene origen vasco-íbero, que fueron lenguas que compartieron tiempo y espacio y, ambas, además, provenían de los pueblos que habitaron el centro del Sáhara, cuando era húmedo. En los tiempos en que despertó el Sáhara, ambos pueblos buscaron el Estrecho de Gibraltar, buscando humedad. Los vascos vinieron primero. 

¿Qué significaba Espuña en aquel idioma mixto? Nunca lo sabremos. El vasco actual pudiera dar alguna pista. Pero, que, a buen seguro, aludiría a cualquier accidente local del terreno que significara el lugar.

Así que Espuña es un aragonesismo más —de origen ibero— que dio al castellano una ducha inicial de mestizaje, en su largo camino hacia el español. Acaso este idioma, en el que ahora escribo, comenzó a dejar de llamarse castellano, para empezar, sólo empezar, a llamarse español, en estas tierras.

Espuña, pulmón del Reino.

Santiago Delgado. @sanmadelmar

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