UN PASEO ARQUITECTÓNICO DEL SIGLO XX

DE MURCIA AL CIELO. Por Carmen Celdrán.

Casa Cerdá.

Hoy invito al lector a un paseo arquitectónico por la Murcia del siglo XX y de la mano de un arquitecto que nació en la calle Morera, un murciano que sustituyó como arquitecto municipal a Pedro Cerdán; se llamaba José Antonio Rodríguez Martínez.

A finales del siglo XIX se desarrolló un nuevo estilo denominado modernismo, que pretendía romper con los cánones tradicionales, inspirándose en la naturaleza. En arquitectura su máximo exponente fue el catalán Antoni Gaudí que embelleció la ciudad de Barcelona. En la Región de Murcia tenemos una buena representación de arquitectura modernista con la obra de Víctor Beltrí en Cartagena, pero también hay otros ejemplos en distintas localidades. En esta ocasión quiero hablar del modernismo en la Ciudad de Murcia.

Y una vez más los murcianos nos olvidamos de los que construyeron el paisaje más emblemático, pero a pesar de nuestra maldita memoria, ensalcemos a esos hombres que hicieron historia con los edificios que son parte de los latidos arquitectónicos murcianos:

Edificio La Convalecencia.

La Convalecencia (1909-1915), actual sede del Rectorado de la Universidad de Murcia; la casa de los nueve Pisos (1909-1941), primer rascacielos de la ciudad y que ya forma parte del skyline murciano, sito en la calle Acisclo Díaz, que supuso un nuevo concepto arquitectónico que no fue entendido en su día. Seguimos andando hasta llegar a la plaza Santo Domingo, donde se alza la casa Cerdá que queda coronada por ese templete que os mira desde arriba y en el que cualquier murciano quisiera observar a vista de pájaro nuestra ciudad; también veremos otro edificio que construyó José Antonio: el edificio de la Sociedad de Cazadores, sito en la calle Trapería, a continuación del Palacio Almodóvar.

La casa de los nueve pisos.

Tampoco podemos olvidar el edificio de  los almacenes de la Alegría de la Huerta en las cuatro esquinas, e incluso el edificio Guillamón, en la calle Frenería o la casa Díaz Cassou, en la calle Santa Teresa, donde se encuentra la obra más representativa del modernismo murciano que destaca por su mirador semicircular rematado por una barandilla de hierro y el apellido Díaz Cassou tallado en piedra. El interior de la casa es decorado por el pintor García del Bosque.

Casa Díaz Cassou.

Rodríguez además de ser innovador en Murcia, también trabaja fuera de la capital, pues también son obras suyas el teatro Cervantes de Abarán y el mercado de Abastos de Alcantarilla, entre otros.

Y después de dar un paseo ecléctico con algo de modernismo por el corazón de Murcia y escuchar el pulso acelerado del murciano emocionado por dicho recorrido, haremos una petición a aquellos murcianos que ensucian nuestro patrimonio con las consignas más estúpidas: Amar Murcia es respetar nuestros edificios que forman parte del horizonte murciano.

@CarmenCeldran

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