Las recetas de Juanita Banana
Hubo quien afirmaba que la comida de verano no merecía ser llamada comida, pues todo lo que no fuera olla era vanidad. Con ello manifestaba su desprecio por la comida poco elaborada, ligera y generalmente fría en que consistía el refrigerio de las calurosas jornadas veraniegas. Es cierto que la abundancia de fruta en verano resolvía muy sabrosa y saludablemente el tema de los postres, pero dejar los platos principales reducidos a un trozo de algo con pan era, ciertamente, una pobre solución.
No tengo duda de que quien afirmó aquello lo hizo porque aún no conocía el gazpacho andaluz, el murciano o el extremeño, el salmorejo cordobés, la porra antequerana, el ajoblanco, la pipirrana o las mil y una ensaladas que, elaboradas con los más variados productos del mar y de la tierra, refrescan y alimentan por igual a los sufridos pueblos del mediterráneo. Estas soluciones gastronómicas cuentan con todos los merecimientos para ocupar un lugar muy principal en el olimpo de la alta cocina, lo que, por cosa del afrancesamiento que desde hace siglos padecemos en España, habría sido mucho más fácil si en lugar de llamar gazpacho al gazpacho lo hubiéramos bautizado como Crème de tomates fraîches aux airs méditerranéens, de modo que hoy sería tan venerada y divinizada como la muy delicada pero ligeramente pavisosa Vichyssoise.
Algo que nos proporcionan las comidas de verano es tiempo libre, pues en una hora o poco más queda resuelta la comida del día, y aún del día siguiente, y podemos disfrutar a nuestras anchas de la playa, de la piscina o de esa novela tan apasionante que nos aguarda al pie del sillón y a escasa distancia de ventilador.
Pues bien, hoy les traigo dos o tres recetas rápidas, nutritivas y refrescantes, que harán las delicias de los afortunados veraneantes, logrando el milagro de que el cocinero o la cocinera se conviertan también… en veraneantes, pues es justo y necesario.
Salmorejo de remolacha

Ingredientes para 4 personas:
- 500 gramos de remolacha cocida
- 2 vasos de agua
- 40 gramos de pan del día anterior
- 2 dientes de ajo
- aceite de oliva
- vinagre
- sal
- pimienta
Preparación:
Cortamos la remolacha en trozos y la incorporamos al vaso de la batidora. Añadimos el ajo pelado y picado, el pan del día anterior, dos vasos de agua, sal y pimienta, un chorro de aceite de oliva y un chorrito de vinagre.
Lo trituramos todo hasta obtener una crema sin grumos. Si ha quedado muy espesa podemos aligerarla añadiendo un poco más de agua, aunque debemos vigilar el equilibrio de sal, aceite y vinagre para que no quede sosa. Para finalizar, mantendremos el salmorejo en la nevera unas horas antes de servirlo.
Truco: Acompáñalo con unos picatostes, un huevo duro picado, unos piñones tostados en la sartén o unos taquitos de melón o queso feta.
Ensalada campera de patata

Ingredientes para cuatro personas:
- 4 patatas cocidas
- 1 pimiento verde y otro rojo medianos
- 2 huevos cocidos
- 2 tomates para ensalada
- 2 latas de atún
- 2 cebollas tiernas o cebolletas
- Sal
- Aceite de oliva
- Un puñado de aceitunas sevillanas o rellenas
Preparación:
Al ser una ensalada muy sencilla y elaborada con productos muy comunes es importante que éstos sean de buena calidad. Cuanto mejores sean, mejor saldrá la ensalada. Los tomates deben ser carnosos y pesados. Son ideales los llamados “del terreno”, “del abuelo” o los rosas, aunque hay quien prefiere el toque dulce y ácido del tomate RAF. Los pimientos, los gordos y carnosos de toda la vida, déjense los italianos para otra cosa. La cebolleta debe ser tierna, fresca y aromática.
Una vez lavadas las patatas las cocemos en una olla con agua y un poco de sal. Para acelerar la cocción podemos partir las patatas en rodajas gruesas. Una vez cocidas escurrimos el agua y dejamos enfriar.
A continuación lavamos los tomates y los pimientos, troceamos los primeros y cortamos en rodajas finas los segundos, así como la cebolleta.
En una fuente llana ponemos las rodajas de patata troceadas y encima vamos colocando los pimientos en rodajas, las cebolletas, el atún desmigado, los huevos duros en rodajas o en cuñas, las aceitunas y, finalmente, sal y un buen chorro de aceite de oliva del bueno.
Truco: Pueden sustituir el aceite de oliva por una mayonesa ligera.
Vichyssoise

Ingredientes para cuatro personas:
- 5 puerros
- 2 patatas
- 2 cebolletas
- 50 g de mantequilla
- 1 litro de caldo de pollo suave, casero a ser posible
- 200 ml de nata ligera para cocinar (o crema de leche)
- Sal y pimienta al gusto
Preparación:
Limpiamos los puerros eliminando la capa superficial y, tras hacer un corte longitudinal profundo, los lavamos bajo el grifo para quitar la tierra. Luego picamos finamente las cebolletas y los puerros, derretimos la mantequilla en una olla, incorporamos las cebolletas y los puerros y los rehogamos a fuego lento unos minutos.
Añadimos a la olla las patatas peladas y troceadas en trozos pequeños, salpimentamos y lo rehogamos. Añadimos el caldo de pollo y dejamos que se cocine todo a fuego medio-bajo durante media hora aproximadamente.
Retiramos del fuego y trituramos con la batidora, pasamos por un colador o chino para eliminar las hebras, añadimos la nata líquida o la crema de leche y rectificamos de sal y pimienta.
Guardamos la crema en la nevera unas horas antes de servirla.
Truco: podemos acompañar la Vichyssoise con unos costrones de pan y unos aritos fritos de puerro que habremos preparado friendo la parte superior (pero tierna) de los puerros cortada en aritos.
