«LLORAREMOS EN EL CENTRO DE LA CIUDAD MIRANDO LAS NOTICIAS»

MÁGICAS PALABRAS. Por Consuelo Mengual.

Dentro de la “poesía de la conciencia crítica”, la escritora Cristina Morano nos impacta e incomoda en No volverás a hablar nuestra lengua (La Estética del Fracaso, enero 2019) porque, como Octavio Paz en su ensayo La casa de la presencia (1990), nos hace repensar la poética como una posibilidad de reformar el pensamiento del hombre contemporáneo e interpretar la realidad. De esta forma, Morano provoca la conexión de la poesía con la vida al recordar la epidemia del ébola, sin ser consciente de que sus premonitorios versos los viviríamos nosotros en la actual pandemia, dejando ver la verdadera esencia del ser humano.

La ciudad, la desconocida “Santa contaminada”, conforma nuestra identidad ¿Son nuestras ciudades nuestros refugios? ¿Somos extraños en nuestro propio lugar?

Soy muy fan de las ciudades. Son mi pecera, mi mundo y el soporte de mi poética. Ahora me estoy abriendo más a lo rural, a las afueras, saliendo de los centros urbanos. La ciudad puede resultarnos desconocida al estar tan inmersos en ella que no vemos. Y son las crisis las que te permiten el extrañamiento de vivir en una ciudad de ruidos, multitudes, con sus defectos y sus virtudes, con sus casas-cárceles… Y ahí surge parte de mi poesía.

“Buscas dinero de nueve a nueve/ eso es todo lo que necesitas de los otros” ¿Solo nos mueve el dinero?

En realidad, las cosas que me conforman no necesitan de los demás. Estoy en una etapa que valoro estar sola. Este es un libro de crisis, de enfermedad, de delirio, estaba en una concha metida y, sin saberlo, fue muy premonitorio de todo lo que nos iba a ocurrir. Curiosamente, para su presentación, que fue a principios de marzo de 2020, compré mil mascarillas y mil guantes para realizar una performance, pero, dada la situación de aquel momento, no lo estimé apropiado. Luego, los estuve usando por necesidad. En mi taller de poesía, en el Club Renacimiento, enseño a mis alumnos que la poesía fue primero oración, profecía y sagrado decir.

¿Quién es el diferente? ¿No toleramos que los otros (enfermos, extranjeros) entren “en el Sistema por la puerta grande”?

Este poemario está escrito en 2014 cuando perdí mi trabajo, me dejaron sin pagar una importante deuda, y me quedé sin pareja. Coincide con la crisis del ébola. Yo me veía como ese perro abandonado en el balcón. Por eso, he aprendido a vivir con muy poco, he retomado las relaciones familiares, porque el diferente se tiene que cuidar a sí mismo y a los demás diferentes. No pretendo ser su voz, pero sí hacer esa crítica dentro de la belleza poética.

 ¿Qué advertencias nos haría?

Tomé la decisión de entrar en política, en Izquierda Unida, y eso me permite estar muy al tanto del debate político-social, de participar de manera efectiva. Es así como se puede y se debe trabajar: debatiendo en los grupos de base. Sugiero la participación en la vida civil, en las consultas populares, implicarse, vivir en activo, ayudar, instar al municipio a buscar soluciones integradoras, a participar en la “gobernanza” que diría Jarauta.

¿Y qué hay de la inutilidad?

Lo que muchos consideran inútil, como la lectura o la participación ciudadana, no lo son.

“Lloraremos en el centro de la Ciudad mirando las noticias”

Procede de una imagen que tenía de pequeña cuando la gente miraba las televisiones en los escaparates y veía las noticias allí. No es tanto una crítica sino una llamada al futuro, corremos el riesgo de quedarnos parados como mirones, sin poder intervenir.

Temas como la incomunicación en una sociedad avanzada y la mentira están presentes.

Las crisis personales son incomunicables, incluso los amigos se cansan de escucharte. La mentira a veces se utiliza para no preocupar a la gente. En este poemario de crisis intento describir un delirio, sin juicios de valor, cosas que ves y denuncias. Voces que quise mostrar.

Octavio Paz, ante los sucesos desastrosos de la humanidad en el s. XX, busca nuevas formas de expresión para manifestar su postura crítica frente a la injusticia social y a las instituciones gubernamentales ¿En manos de quién estamos?

No pretendo hablar del mal hacer político, sino de una sociedad que miente, todos somos algo culpables.

“…para curar las heridas lo mejor es dejarlas al aire” ¿Sería una forma de acercarse a la idea de Paz para ver la experiencia poética como posibilidad de reconciliar al hombre con el mundo?

Me gusta la idea de reconciliar al hombre con la vida a través de la poesía. Es una catarsis que a mí me ha servido.

¿Los sanos “aúllan de miedo cuando perciben los virus”? ¿El verdadero virus está en nosotros?

Sí, la intolerancia, el odio, el clasismo, las personas que se creen estar por encima, esos son los verdaderos virus.

¿Cómo debe sentirse el lector de un poema crítico? Paz advertía que los grandes cambios tecnológicos, económicos y políticos, muy pronto se convirtieron en los principales responsables de los trastornos de la conciencia humana.

La poesía me hace conocer realidades, cumple la función de testigo, debe contar lo que pasa en los rincones más injustos. Hemos de leer para conocer y también para despertar, pensar y abrirnos a otras realidades y emociones.

¿Considera que cada uno, al tener su propia lengua, no puede enunciar la belleza?  Octavio Paz veía el saber poético como nueva oportunidad de relacionar los conceptos de verdad y belleza.

La verdad es belleza y la belleza es verdad. Sí, deberíamos tener siempre presente que la belleza responde también a una fuerza, a una autenticidad.

¿Qué lengua hablará el diferente?

El diferente, el del margen, tendrá una mezcla de todas las lenguas para poder sobrevivir.

¿No nos curaremos nunca? ¿No seremos escuchados?

Eso parece. Hoy, los sensatos somos los raros; como la decencia no está de moda, no nos vamos a curar. La lengua normal ha sido infectada con la hipocresía. No hablemos esa lengua.

¿Qué siente al estar en el RCM cuando se cumple su 175 aniversario?

Los casinos se fundaron en torno al comercio y a las actividades culturales de la alta burguesía, siguiendo el ejemplo de los Clubes de Caballeros británicos; sin embargo, este libro habla del delirio de una mujer en una ciudad alterada por la fiebre. Si sale en la revista de este aniversario tan importante es que el Casino de Murcia –digamos que… je, je…– evoluciona correctamente.

En palabras de Octavio Paz, el arte debe ser invocado, no solo como placer, sino como acceso al conocimiento; la literatura puede ser una experiencia de la verdad y el poeta retrata un tiempo y un espacio que afirma la realidad. Así, “la casa de la presencia” podría ser el semblante del poemario de Cristina Morano, que tropieza con vallas y fronteras simbólicamente ilustradas por el también escritor José Óscar López. En breve podremos conocer la prosa de Cristina Morano con su primera novela Las novias (InLimbo Narrativa, 2022), llena de misterio y terror, que nos anima a leer.

Consuelo Mengual
@Aladas_Palabras

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