LAS FAMILIAS ESPAÑOLAS Y LOS NIÑOS

MI PUNTO DE VISTA. Por Pilar García Cano.

En España se produce un gran cambio social con la aprobación de la Ley de Divorcio en 1981, promovida por Adolfo Suarez, y modificada en 2005. Esta Ley establece que la custodia de los menores determinará dónde vivirán los hijos y qué será de ellos, buscando su mayor beneficio.  Configurándose un nuevo modelo de familia al poderse contraer nuevos matrimonios y tener otros hijos.

La familia monoparental es la formada por un progenitor (madre o padre), y uno o varios hijos de quien dependen económicamente. También puede darse el caso de que en una familia el progenitor no custodio, en caso de divorcio, no abone la pensión de alimentos, incumpliendo sus obligaciones, provocando en muchos casos una situación de desamparo a los menores.

Como la sociedad ha evolucionado y la mujer ha recorrido un camino importante de liberación personal y  los avances tecnológicos permiten la reproducción asistida, se ha podido plantear el ser madre, asumiendo ella sola la crianza de los hijos y formar un núcleo familiar que en algunos casos se integra en la familia extensa.

En España, desde 2005, se permite el matrimonio entre personas del mismo sexo y el ejercicio de cuantos derechos conlleva, como es la de  formar una familia con hijos a través de la adopción, o reproducción asistida.

El campo de la adopción es amplio y su gestión está transferida a las Comunidades Autónomas. La pueden, además, solicitar padres sin hijos, o con hijos, y madres  o padres solteros. La adopción puede ser en España y  a nivel internacional. Y el adoptado tiene la condición de hijo propio a todos los efectos.

Los menores no pueden estar nunca en situación de desamparo y cuando esto se produce, por la causa que sea, el Juez puede determinar que sean acogidos en primera instancia por la familia más cercana con la que estén más identificados. En otros casos es el Estado, con las competencias transferidas a las Comunidades Autónomas, el que los asume a través de la red de “familias de acogida” mayoritariamente con hijos propios que los integran de forma temporal. También hay centros tutelados que los acogen y velan por su integración social.

La familia se ha ido configurando con el paso del tiempo en distintos modelos, y esto ha supuesto cambios educativos y se han debido  adaptar, entre otros aspectos, las programaciones escolares,  como por ejemplo a la hora de estudiar el árbol genealógico de una familia.

En la etapa de educación infantil y en primaria se van construyendo los valores, las emociones y sentimientos de los niños, apoyándose en la figura de apego como elemento de seguridad, que tradicionalmente en la familia era la madre, pero actualmente esta figura está más extendida.

En los centros educativos es el tutor el que  cumple dicha función, y el que  debe cuidar y proteger a los menores en su integración escolar, teniendo en cuenta que todas y cada una de las familias son respetables e importantes.

Los derechos de los niños son derechos humanos y universales y como tales se han configurando en las distintas legislaciones.

Hace poco se ha aprobado en el Congreso de los Diputados, la Ley de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia. Se pone así coto, con una ley específica, a los casos de malos tratos, acoso escolar, abusos y violaciones que sufren cada año los niños españoles en los distintos ámbitos, entre ellos el familiar, y contempla la puesta en marcha de protocolos para detectarlos de una forma precoz en los centros escolares, porque esto es lo que hay perseguir y evitar.

Pilar García Cano.

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