ÁMSTERDAM: LA CIUDAD DE LOS CANALES

VIAJES. Por Eliseo Gómez Bleda.

Panorámica con casas típicas de Ámsterdam rodeadas de tulipanes.

Mi primera sensación al llegar a Ámsterdam fue que me encontraba en una ciudad mágica, de las más bellas y románticas de Europa. Siempre la hemos asociado con Van Gogh y Ana Frank, pero es mucho más que eso. Sobre todo es culta y tolerante, yo creo que es la ciudad más transigente del continente.

Ámsterdam significa “dique de Amstel”, también llamada por los holandeses “Mokum” (ciudad o lugar). Es la capital del reino de los Países Bajos y fue fundada en el siglo XII como un pequeño pueblo pesquero. Fue creciendo hasta convertirse en la capital, aunque el parlamento, el gobierno y la sede de justicia están en La Haya.

Ámsterdam posee 165 canales y 1281 puentes, con más de 100 km de longitud

A Ámsterdam también se le llama la Venecia del norte, junto a Brujas, Hamburgo y Estocolmo, por su abundancia de agua, aunque los amsterdameses no están muy de acuerdo con que Venecia sea más famosa que su ciudad por los canales. Venecia tiene 150 canales y 409 puentes,  mientras que Ámsterdam posee 165 canales y 1281 puentes, con más de 100 km de longitud. La verdad es que, si lo pensamos bien, tener esa inmensidad de canales es una pasada.

Waternet es la empresa que recorre diariamente los canales para hacer la limpieza de los mismos, recogiendo la basura de la superficie y “pescando” unas 15.000 bicicletas al año del fondo acuático.

Canal iluminado.

Actualmente, hay más de 2500 casas flotantes que bordean los canales

En el siglo XVII se construyó la mayor parte de su centro histórico, que es uno de los más grandes de Europa; también se fabricaron un montón de canales semicirculares alrededor del casco antiguo. Más tarde, se edificaron las casas y almacenes del estilo típico neerlandés, que conforman una de las imágenes más famosas de Ámsterdam.

Actualmente, hay más de 2500 casas flotantes que bordean los canales. Las casas están construidas sobre millones de pilares de madera bastante largos para que se puedan clavar sobre el barro del fondo de los canales, los cuales, poco a poco, se van hundiendo y crean los edificios inclinados que podemos contemplar hoy.

En un principio, estos canales eran utilizados para la defensa de la ciudad y, posteriormente, para el transporte de mercancías. En el siglo XVII y gracias a los canales, Ámsterdam vivió su edad oro y pasó a ser una de las ciudades más ricas y poderosas de Europa.

Pasear por sus calles es muy agradable. Además, estaréis rodeados de la vegetación de los jardines interiores de las casas y de los árboles en las orillas de los canales.

Debéis tener muy en cuenta las fechas que elegís para hacer este viaje. Indudablemente, el periodo ideal es desde abril hasta junio, ya que podréis admirar otra de las maravillosas bellezas de esta ciudad: la floración de los tulipanes. Os quedaréis deslumbrados ante los campos llenos de flores multicolores.

Una visita obligada es al mercado de flores Bloemenmarkt, que empezó su andadura en el año 1862, cuando los cultivadores de flores llevaban toda su mercancía al centro de la ciudad en sus barcazas por el río Amstel. Ahora, las barcazas están fijas y tienen un invernadero sobre ellas. La variedad de flores es grande, podemos encontrar tulipanes, narcisos, orquídeas, claveles, violetas, etc. y está abierto todos los días de la semana.

El mercado de flores, declarado Patrimonio de la Humanidad, es el único flotante del mundo y está situado en el centro de la ciudad, en el canal Singel.

La forma más fácil de hacer una escapada desde Murcia a Ámsterdam es desde el aeropuerto de Alicante. Hay vuelos de Transavia, Vueling y KLM, con un precio que ronda los 200 euros (ida y vuelta) y una duración de 2 horas y 45 minutos.

Canal Herengracht.

Para orientaros, los canales más pintorescos y turísticos son estos cuatro:

  • Herengracht o canal de los Señores es el más importante de la ciudad y está rodeado de casas señoriales de familias ricas, que las poseen desde los siglos pasados.
  • Keizersgracht o canal del Emperador es el segundo en importancia y el más ancho. Cuando se hiela en invierno, se utiliza como pista de patinaje.
  • Prinsengracht o canal del Príncipe,  en el que se encuentra la casa de Ana Frank, en el número 267.
  • Singel, en la zona de la plaza Rembrandt. En sus orillas está el mercado de flores de Ámsterdam.

Os recomiendo otras zonas donde no debéis dejar de ir, como el SpiegelkWartier o barrio de los espejos. Está lleno de galerías de arte y tiendas de antigüedades, también de pequeños museos, teatros, cafés, tiendas y restaurantes y está muy cerca del Rijksmuseum. Y las 9 Streets, 9 calles situadas en el centro de los canales, en las que encontrar pequeñas tiendecitas únicas, de segunda mano, de jóvenes diseñadores, cafés y pequeños restaurantes. Las 9 calles llevan nombres de actividades comerciales que se realizaban antiguamente.

Rijksmuseum.

Yo creo que Ámsterdam también podría llamarse la ciudad de los museos, puesto que tiene más de 75 y bastante importantes. Entre ellos destacan el Museo Van Gogh; el Rijksmuseum, uno de los museos de arte más importante del mundo; el Stedelijk, con una colección grandiosa de arte contemporáneo; y la Casa Museo de Anna Frank, donde escribió con 15 años su famoso diario. Si vais con niños os aconsejo ir al Museo Tecnológico Nemo;para los mayores no está mal visitar el Museo Heineken.

Los hoteles que os recomiendo son el Radisson Blu y varios de la cadena NH. Por ejemplo, el NH Collection Ámsterdam Flower Market y el Innside by Meliá. Ya sabéis que yo siempre prefiero los hoteles españoles.

Si estáis a régimen o simplemente no queréis engordar, debéis tener cuidado, porque la comida típica de Ámsterdam es súper calórica. Algunos de sus platos más famosos son las bitterballen, albóndigas fritas de carne con mantequilla, harina, perejil, pimienta y mostaza; las patatas fritas, más gruesas que las nuestras y servidas en un cucurucho con varias salsas; el broodje haring, bocadillo de arenque crudo con pepinillos y cebolla; y la erwtensoep,  una sopa espesa de guisantes, apio, puerros, zanahoria y carne de cerdo que se toma en invierno y puede ir acompañada de una salchicha ahumada -si os quedáis con hambre-.

Los restaurantes de comida típica que conozco son el Café Sonneveld, el The Pantry y el Van Speyk. Y si queréis cambiar, os recomiendo un buen italiano: el  Renato’s Pizzería. Se me olvidaba que, si queréis tomar un café y trasladaros al siglo XIX, podéis ir al De Hollandsche Manege y subir al primer piso. Se trata de una antigua escuela de equitación en un precioso edificio.

Barrio rojo.

La prostitución  y la marihuana son legales y podemos encontrarlas  en el famoso barrio rojo

La plaza Dam es el centro neurálgico de la ciudad, con un ambiente muy agradable y lleno de músicos callejeros. Aquí encontraréis el Palacio Real, que es uno de los cuatro que usa la monarquía holandesa, construido en el siglo XVII, de estilo neoclásico. En la plaza también veréis la Nieuwe Kerk -la iglesia nueva de Ámsterdam-, el Museo de Cera de Madame Tussaud -uno de los más famosos del mundo- y los grandes almacenes Bijenkorf.

Otra plaza por la que pasaréis, sin necesidad de recomendárosla, es la plaza de los Museos o Museumplein, donde se encuentran cinco museos, tres de ellos los más importantes de Ámsterdam.

Como ya sabéis, Holanda es el país más tolerante del mundo: la prostitución  y la marihuana son legales y podemos encontrarlas en el famoso barrio rojo. Situado en pleno corazón de la ciudad, sabréis que estáis en él cuando veáis un montón de neones y luces rojas adornando sus escaparates. Las prestadoras del servicio sexual tienen que pagar impuestos como cualquier otro trabajador y también el alquiler de los escaparates donde se exhiben -legales desde 1911-.

En el momento en el que os alejéis un poco de las calles céntricas, seres extraños, fantasmagóricos y almas en pena habitan los canales

También llaman la atención los coffeeshops, donde encontraréis degustaciones de marihuana, legal siempre que sea para uso personal y que no pase de 5 gramos. Además, no está permitido anunciarla. Algo que me llamó la atención en estos sitios fue que estaba prohibido el alcohol y fumar cigarrillos de tabaco normal. Por si queréis visitarlos, los que tienen la mejor comida, el mejor ambiente y la mejor hierba son Dampkring, Paradox y Barney´s.

Ámsterdam se transforma al caer la noche. El tumulto y la luz pasan a ser silencio y oscuridad, En el momento en el que os alejéis un poco de las calles céntricas, seres extraños, fantasmagóricos y almas en pena habitan los canales. Esta ciudad tiene un montón de leyendas y sucesos extraños. Un tour interesante es contratar un recorrido nocturno por los canales.

Tienda de quesos en Edam.

Por otro lado, lo que no podéis dejar de ver son los pueblos que rodean Ámsterdam. Los más bonitos son:

  • Hoorn, lugar desde donde zarpaban antiguamente los barcos de la importante Compañía Holandesa de las Islas Orientales. Ahora está habitada por gente de Ámsterdam, que se mudó de sus pequeños apartamentos de la ciudad a casas familiares más grandes en el pueblo.
  • Volendam, conocida por sus preciosas casas de madera y  sus antiguos barcos pesqueros anclados en el puerto. Tiene varios puestos de venta de marisco que debemos degustar mientras contemplamos el lago Markermeer.
  • Edam, la preciosa ciudad del queso Edam. Cuando la visitéis tenéis que ir el miércoles por la mañana, que es cuando está instalado su espectacular mercado de quesos.
  • Marken, una isla idílica en el lago Markermeer. Aunque ahora ya está conectada con tierra por un dique de 1,6 km, es un pueblo de pescadores bucólico y con unos bonitos atardeceres.
Ayuntamiento de Ámsterdam.
Faro en Marken.

Este viaje es sencillo, muy interesante y cómodo. Además, es muy completo: veremos naturaleza, museos, una arquitectura a la que no estamos acostumbrados y algunas formas de vida distintas.

A mí me encantó y estoy seguro de que a vosotros, cuando podáis ir, también os gustará. Ya empezamos el tercer año consecutivo sin poder viajar, esperemos que sea el último.

Universidad de Ámsterdam.

RECOMENDACIONES DE ELISEO

  • Pasear en bicicleta por los canales.
  • Ir a primera hora al mercado de flores.
  • Visitar la casa de Ana Frank.
  • Tomar un café en De Hollandsche Manege.
  • Ir de compras al mercadillo de Albert Cuyp, abierto de lunes a sábado.
Eliseo Gómez Bleda.
3 comentarios en «ÁMSTERDAM: LA CIUDAD DE LOS CANALES»
  1. Éste viaje tiene un toque de frescura, belleza y emoción tan necesarios en los días que vivimos. Siempre positivos pensando que pronto podremos disfrutar de esta experiencia en una ciudad tan maravillosa.
    Enhorabuena Trotamundos !

  2. Un viaje maravilloso, me encantó, no me importaría repetirlo, pues hay varias cosas de tus comentarios ,q no he visto.
    Gracias, nos haces revivir cada uno de los viajes.

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