Las recetas de Juanita Banana
La tradición atribuye a Marco Polo la llegada de la pasta a Occidente, procedente de China. Sin embargo, ya se consumía pasta —o algo parecido a la pasta— en la antigua Grecia, y existe constancia de su consumo en la Sicilia musulmana del siglo IX. La trajera Marco Polo o no, lo cierto es que la pasta fue popularizada por los italianos y hoy es un alimento indispensable en las mesas de todo el mundo. Al ser un alimento de sabor neutro, la pasta es susceptible de ser cocinada con todo tipo de carnes, pescados o verduras. También acompañada con cualquier condimento o aliño, dando lugar a platos mundialmente conocidos como la pizza, los espaguetis o los macarrones.
Entre las muchas virtudes que tiene la pasta, merece ser destacado su valor nutritivo, su precio reducido, su fácil conservación y almacenamiento y la simpleza de la elaboración de la mayoría de los platos. Lo que sí debemos a los italianos, además de haber popularizado el consumo de pasta, es su feliz matrimonio con productos típicamente mediterráneos como el aceite de oliva, el tomate y las hierbas aromáticas. Y es que la pasta gusta a todos: niños y mayores, ricos y pobres, honrados padres de familia y desalmados mafiosos, veganos y carnívoros, tragaldabas y gente frugal.
Como muestra de lo dicho hoy, les traigo dos platos muy conocidos: los canelones y los espaguetis con dos versiones: una muy sencilla y usada por los estudiantes y otra casi de alta cocina. O sin casi.
Acompáñenlas con un buen Chianti o con uno de nuestros Riojas y disfruten de la pasta.
Canelones de siempre

Aunque los canelones nacieron en Italia, ha sido en Cataluña donde han alcanzado su máxima expresión, convirtiéndose en un clásico de la cocina festiva, especialmente en la celebración de San Esteban. La tradición de degustar canelones en este día surgió de la costumbre de aprovechar los restos de carne de la escudella (cocido catalán) del día de Navidad.
Ingredientes para el relleno
- 500 gramos de carne picada o los restos de carne del cocido
- 20 placas de canelón
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 zanahoria
- 100 ml de vino blanco
- 1 lata pequeña de paté
- Tomate triturado
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva
Ingredientes para la bechamel:
- 850 ml de leche
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina
- Nuez moscada y sal
Para el gratinado:
- Queso rallado, a ser posible parmesano.
Elaboración:
Hacemos el sofrito con un poco de aceite de oliva y ajo, cebolla y zanahoria bien picados. Una vez hecho, se incorpora la carne picada y se cocina hasta dorarla. A continuación, se añade el tomate triturado y se deja cocer unos minutos. Se incorpora el vino blanco y, tras evaporar el alcohol, el paté, y se mezcla para obtener una textura cremosa.
En un cazo se prepara la bechamel dorando primero la harina en la mantequilla, se añade la leche sin dejar de remover para evitar los grumos hasta que espese y se aromatiza con nuez moscada. Una parte de la bechamel se mezcla con el relleno y se reserva la otra parte.
Las placas de canelón se preparan siguiendo las indicaciones del fabricante. Después, se rellenan con la carne, se enrollan, se colocan sobre una fuente y se cubren con el resto de la bechamel, se añade queso rallado por encima y se hornean entre 15 y 20 minutos a 200 grados, hasta que se doren.
Espaguetis con tomate de verano

Ingredientes
- 500 g espagueti
- 500 g tomate fresco rallado
- 3 latas de atún en aceite
- 2 dientes de ajo
- Unas ramitas de perejil
- Sal y pimienta
- Una pizca de orégano y una guindilla
- Aceite de oliva
- Unas olivas rellenas o unas tápenas (opcional)
Elaboración:
Pica en el mortero los dientes de ajo, el perejil, la guindilla, el orégano, sal y un chorrito de aceite. Pon a escurrir el tomate rallado durante unos minutos para que pierda el exceso de agua
En un bol, incorpora la picada, el atún y el tomate, añade sal y pimienta y remuévelo hasta que quede una salsa uniforme. Opcionalmente puedes añadir a la salsa unas cuantas olivas rellenas en rodajitas o unas tápenas.
Cuece los espaguetis siguiendo las indicaciones del fabricante, escúrrelos y sírvelos en un bol. Sirve la salsa en otro bol para que cada comensal salsee su plato de pasta a su gusto.
Espaguetis carbonara

Tal vez sea una de las recetas de pasta que más se acercan a la alta cocina. La receta tradicional no lleva nata y cebolla. Sin embargo, esta variable es más apreciada fuera de Italia, pues aporta un extra de cremosidad.
Ingredientes:
- 500 g de espaguetis
- 100 g de guanciale o chacina italiana sin ahumar o, si no la encuentras, de panceta
- 3 huevos
- 70 g de queso parmesano, pecorino o grana padano
- 200 ml de nata para cocinar
- 1 cebolla mediana
- Aceite, sal y pimienta negra
- Orégano
Elaboración:
Corta la panceta en tiritas finas y saltéala en una sartén con un chorrito de aceite hasta que se dore. Resérvala.
Pica la cebolla y póchala en otra cazuela. Una vez pochada, incorpora la nata y baja el fuego al mínimo. Déjala cocer un par de minutos
Mientras tanto, bate los huevos en un bol, ralla el queso y añádelo con un poco de pimienta molida. Mezcla bien.
Cuece la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante. Cuando esté lista, escúrrela y, aprovechando que sigue muy caliente tras su cocción, incorpórala a la sartén con la panceta, remueve bien durante un minuto y, a continuación, apaga el fuego y añade la mezcla de huevos y queso, removiendo suavemente para que el propio calor de los espaguetis haga que el huevo se cuaje ligeramente y el resultado quede cremoso, pero no crudo.
Cuando el huevo ya no esté líquido, es el momento de incorporar la mezcla de nata y cebolla y revolver bien para que los espaguetis se impregnen por completo. Sírvelos en un plato y espolvorea ligeramente con orégano.
Truco: pueden espolvorear el plato con un poco de trufa negra rallada. O blanca, si se atreven.
Y el vino, nunca se olviden del vino.
