QUE TE DEN SOPAS

Nos encontramos en los meses más fríos del año y las bajas temperaturas congelan la mitad norte de España. Nadie de fuera espera que en Murcia, conocida por el calor tórrido de sus veranos, haga frío y, sin embargo, el frío murciano de los meses de enero, febrero y principios de marzo muerde como si fuera una tenaza. Y no, no es por las bajas temperaturas, que rara vez descienden de cero grados, sino por la combinación de frío y humedad, de modo que el frío se te mete en los huesos y no hay quien lo saque de allí por más capas de ropa que te pongas. El frío de Murcia, como el calor murciano, es un frío insistente y cansino, difícil de combatir como no sea al calor de un viejo brasero de picón o, de manera mucho más apetitosa, con un plato de sopa caliente.

El invierno, en Murcia, y fuera de ella, es tiempo de sopas cálidas y humeantes, de aquellas que preparaban nuestras abuelas y que resucitaban a un muerto.

Hoy les traigo algunas recetas de sopas tradicionales que, además de ser platos muy sabrosos y nutritivos, son muy baratos y constituyen un eficaz remedio contra el frío.

SOPA DE MENUDILLOS

Es una sopa tradicional de aprovechamiento de las partes menos nobles del pollo pero no por ello menos sabrosa, suave y delicada. El hígado de pollo es un alimento rico en casi todas las vitaminas y muy alto en nutrientes. También es muy rico en zinc y hierro. Dada su alta cantidad de proteínas, el hígado de pollo es un alimento recomendado especialmente para el desarrollo muscular y durante la infancia, la adolescencia y el embarazo.

Ingredientes para cuatro personas:

  • ¼ kg. de hígado de pollo
  • ¼ kg. de mollejas de pollo
  • ¼ de pechuga de pollo troceada
  • Tres dientes de ajo
  • Dos cebollas
  • Una ramita de perejil
  • Un chorreón de aceite de oliva
  • Un litro de agua
  • Un puñado de fideos (a mí me gustan los finos)
  • Sal.
  • Unas hebras de azafrán

Elaboración:

En una olla con un poco de aceite sofreímos las cebollas y los ajos bien picados. Cuando comiencen a dorar añadimos el hígado, las mollejas y la pechuga cortados en trozos pequeños, el perejil picado y la sal. Lo rehogamos durante cinco minutos, añadimos el agua y el azafrán y dejamos cocer a fuego lento durante una hora (si es en olla rápida basta con veinte minutos)

Para terminar agregamos los fideos, dejando cocer a fuego lento diez minutos más. Apartamos la sopa de menudillos y la servimos bien caliente.

Consejo:

Pueden enriquecer la sopa añadiendo media copita de Jerez oloroso y acompañarla con picatostes de pan o croutons.

SOPA DE AJO O CASTELLANA

Es una de las sopas más tradicionales de España y también una de las más económicas si no se adicionan los huevos y se utilizan restos o recortes de jamón. Hay pocas cosas que sienten mejor en un día de invierno que una sopa de ajo bien caliente.

Ingredientes para cuatro personas:

  • Ocho dientes de ajo
  • Cuatro huevos
  • Doce rebanadas de pan duro
  • 150 gr. de jamón serrano
  • Dos litros de agua
  • Sal y pimienta
  • Una cucharada de pimentón dulce
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta

Elaboración:

Pelamos y fileteamos los ajos no muy finos y los sofreímos en una cazuela con aceite abundante junto con el jamón cortado en trozos  pequeños. 

Añadimos las rebanadas de pan duro y les damos unas vueltas. Cuando se doren ligeramente retiramos la cazuela del fuego, reservamos cuatro rebanadas del pan frito e incorporamos a la olla el pimentón, añadimos la mitad del caldo o agua,  salpimentamos y volvemos a colocar la cazuela al fuego.

Lo removemos todo durante dos o tres minutos más y agregamos el resto del caldo o agua. El caldo debe estar siempre a temperatura media baja cuidando que no rompa a hervir durante la cocción.

Cocemos a fuego moderado durante 15 minutos e incorporamos las rebanadas que habíamos reservado y las dejamos flotar en la superficie.

Finalmente, rompemos los huevos, los incorporamos a la sopa separadamente para emplatar luego con facilidad, dejamos hervir dos o tres minutos más y apartamos del fuego.

Servimos muy caliente y, de ser posible, en cazuelas de barro.

Consejo:

Se puede enriquecer (y españolizar aún más) añadiendo un poco de chorizo.

SOPA DE CEBOLLA FRANCESA

Es el rival francés de nuestra sopa castellana y les confieso que mi corazón hispano se encuentra profundamente dividido.

Ingredientes para cuatro personas:

  • Cuatro cebollas blancas dulces
  • Cuatro dientes de ajo, picados finamente
  • 250 ml. vino blanco seco
  • Una cucharadita salsa Worcestershire
  • Un litro de agua
  • 50 gr, de mantequilla
  • 15 ml. aceite de girasol
  • 10 gr. de harina de trigo
  • 100 gr. de queso gruyere o emmental rallado
  • Una baguette o colín de pan
  • Una cucharadita y media de hojas frescas de tomillo, picadas
  • Una hoja de laurel
  • Sal y  pimienta negra molida

Elaboración:

Cortamos todas las cebollas en juliana. Calentamos una olla con el aceite vegetal en la que derretimos 30 gramos de mantequilla. Le agregamos luego las cebollas cortadas en juliana y salpimentamos. Cocemos a fuego muy lento al menos una hora hasta que comiencen a caramelizarse adquiriendo un tono marrón dorado oscuro.

Incorporamos la harina, el tomillo y el ajo y removemos. Dejamos un minuto más al fuego, añadimos el vino blanco y subimos el fuego para que evapore el alcohol sin dejar de remover. Incorporamos el agua, la hoja de laurel y la salsa Worcestershire, ajustamos el punto de sal y pimienta y dejamos cocer a fuego lento veinte minutos más.

Cortamos el pan en rodajas de tres o cuatro centímetros de ancho, les untamos mantequilla de ambos lados y las ponemos al horno a 180ºC durante seis u ocho minutos, las volteamos y doramos por el otro lado. 

Retiramos la hoja de laurel y emplatamos la sopa en cuencos para horno. Acomodamos una o dos rodajas de pan tostado dentro y espolvoreamos por encima el queso rallado. Ponemos a gratinar en el horno a 220ºC durante tres o cuatro minutos  y servimos inmediatamente.

Consejo final:

La sopa de menudillos pueden saborearla con el vino que quieran, salvo el dulce, pero yo les recomiendo una copita de Jerez oloroso, pues si la sopa entona el cuerpo, el vino entona el alma. Para disfrutar de las dos últimas sopas, no lo duden, elijan un buen tinto de la tierra, fuerte y oscuro, pues tendrá que lidiar dos miuras de la cocina española y francesa.

Y que Dios reparta suerte.

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