Ilustración de portada de Arturo Ballester
LIBRETO 4
Pabellón de música, por Pedro Manzano

Clifton Worsley llegó a publicar más de doscientas composiciones, muchas de ellas publicadas por la Unión Musical Española, antes denominada Casa Dotésio, con hermosas portadas realizadas por importantes ilustradores: Llorenç Brunet, Roberto Martínez Baldrich, Antoni Utrillo o Arturo Ballester Marco. Las piezas musicales de Worsley o Astort, —tanto da porque es cierto que apenas se recuerda su nombre, ni el real, ni el seudónimo—, valses y serenatas, fox-trots, two-steps, operetas… lograron gran popularidad porque fueron reproducidas en múltiples ediciones… Una música que sonaba a veces con acento de blues o de ragtime, lo que nos indica su papel como pionero del jazz en España.
My heart´s desire, este “deseo de mi corazón”, es una de esas piezas que alcanzó gran difusión. Aunque el editor sea, en esta ocasión, una casa editorial valenciana regentada por Manuel Villar. A comienzos del siglo XX tenían sucursal en Valencia dos importantes casas editoriales de música: Sociedad Anónima Casa Dotésio e Ildefonso Alier. Manuel Villar, inicialmente vinculado a Casa Dotésio, comenzaría a editar partituras musicales en Valencia, entre 1915 y 1919, de forma independiente.

My heart´s desire, es un valse double lente compuesto para ser interpretado al piano, con acompañamiento cantado o de violín, por un sexteto o una pequeña orquesta… perfecto para ser bailado en esta nueva sociedad industriosa, comercial y burguesa que llena casinos y liceos y se organiza alrededor de sofisticados y privativos encuentros sociales. Una sofisticación que demanda una nueva posición para la mujer, que será cada vez más protagonista, como podemos ver en esta portada y en otras, que permanecen en los archivos del Real Casino murciano, como la realizada, también por Arturo Ballester, para la partitura del vals lento By Night, compuesta también por Worsley, y que no dejan lugar a dudas de quién será la protagonista de la velada. Valses, cuya función es popularizar y poner de moda nuevas músicas y sonidos, hacer llegar al gran público melodías lentas, amorosas, entrelazadas… haciendo accesibles y populares aquellos valses vieneses, tan sofisticados y complejos que requerían un gran dominio de la danza.Unas piezas que, impresas en seis u ocho páginas si sumamos la portada, necesitaban resultar atractivas y sugerentes. Arturo Ballester Marco es el autor de este elegante “deseo de mi corazón”. Arturo Ballester nació en Valencia en 1892 y es un perfecto representante del decó valenciano que, junto a su hermano Vicente Ballester y Josep Renau, formaría una terna de absoluta relevancia en la cartelería del segundo decenio del siglo XX primero, y luego durante la Guerra Civil. Pero lo que resulta asombroso es el cambio de registro operado en la obra gráfica del artista cuando comience a realizar para la República un buen número de carteles atrayentes. Formado en la Escuela de Bellas Artes y en la Real Academia de San Carlos, se inició como ilustrador-diseñador colaborando en distintas revistas valencianas y con la editorial Blasco Ibáñez para la que creó sugerentes portadas. Fue, por tanto, lógico que una editorial de partituras musicales como era Manuel Villar Editores contara con su aporte para incentivar la venta de sus impresos —no ilustraría las ediciones musicales de Manuel Villar, aparecidas en la denominada Biblioteca Villar, que difundió la obra de grandes músicos: Wagner, Tomás Luis de Victoria, Mussorgsky o Liszt—. Se afiliaría durante la Guerra Civil al sindicato CNT para el que realizó un buen número de interesantes carteles; citemos alguno: ¡Loor a los Héroes!, un cartel de marcado carácter político, con ese aviador Ícaro que, pájaro o avión, se lanza libre al cielo; una alabanza de la libertad y el heroísmo al igual que otros trabajos del valenciano para CNT como ¡Salud Heroico Combatiente de la Libertad! o, por citar otro, Un Marino, un Héroe. Carteles que no renuncian al gusto y la manera decó que observamos en esta portada. Tras la Guerra Civil sobrevivió dando clases de pintura. En 1977 realizó el cartel de la Feria del Libro de Valencia. Falleció en su ciudad natal en 1981.

