EL VIAJE SOÑADO

DAREMOS LA VUELTA AL MUNDO TODOS LOS SOCIOS DEL CASINO EN UNA AVENTURA VIRTUAL

EL TROTAMUNDOS DEL CASINO. Por Eliseo Gómez Bleda.
Son las 8 de la mañana y hoy comienza nuestro idílico y largo viaje. Hemos quedado todos los socios para desayunar en el Casino antes de partir. Hay un montón de grandes maletas por todos los rincones y el ambiente que se respira es de felicidad y nervios.

Los empleados de la cafetería del Casino han tenido que madrugar para tener preparado el desayuno, los cafés y las tostadas, que tomaremos todos.

En Gerencia están repasando la gran cantidad de documentación que necesitamos -billetes de avión, barco, tren y reservas de hoteles-. Según me comentan han estado toda la noche en la oficina liados, sin poder pegar ojo.

El personal encargado del control de acceso al Casino se dedica a vigilar la llegada de los socios y que estemos todos, con el fin de que nadie se quede en tierra. Elena, nuestra directora de la revista del Casino, vendrá también, para hacer el reportaje del viaje.

Hotel Danieli, Venecia.

A las 9 en punto Juan Antonio Megías, el presidente de nuestro Real Casino, dirige unas palabras a todos y salimos en dirección al aeropuerto de Alicante, destino Venecia, que será nuestro punto de partida, haciendo escala en Barcelona.

Al llegar a Venecia, nos recogen y nos trasladan al Gran Canal para ir en vaporetto hasta el legendario y seductor “Hotel Danieli”, en el que estuve alojado hace años y tengo muy buenos recuerdos.

El hotel es el antiguo Palazzo Dandolo, construido en el siglo XIV, una auténtica joya. Allí estuvieron alojados muchos famosos, como Goethe, Byron, Wagner o Dickens. Está situado al lado de la Plaza de San Marcos y todas las habitaciones dan al Gran Canal.

Por la noche asistiremos a una cena de gala en la azotea, en su restaurante “La Terrazza”, con las mejores vistas del mundo, donde también tomaremos el famoso Aperol Spliz.

El día siguiente lo dedicaremos a hacer una ruta por sus calles y canales, también subiremos en góndola.

A primera hora, visitamos la Basílica de San Marcos y su muelle cercano, donde están amarradas siempre varias góndolas. Al otro lado del canal está la preciosa iglesia de San Giorgio Maggiore. La foto de las góndolas, con la iglesia al fondo y el sol naciente es bellísima.

Seguimos recorriendo esta romántica ciudad. Nos dirigimos al famoso puente de los Suspiros, llamado así porque los reos al pasar por aquí -casi seguro por última vez- suspiraban al contemplar la laguna.

El puente de Rialto es otro de los más famosos de Venecia, desde donde contemplaremos una vista preciosa del Gran Canal. Esta es la puerta de entrada a la zona más comercial.

Aquí subiremos a un vaporetto y recorreremos todo el “Canalasso”, que es como llaman los venecianos al Gran Canal. Tiene una extensión de unos 4 km. y divide a la ciudad es dos partes, formando una enorme “S”. Su profundidad es de unos 6 metros.

A orillas del “Canalasso” veremos unos 200 bellísimos palacios que formaron parte de la aristocracia veneciana.

Volvemos al Puente de Rialto y desembarcamos en la otra orilla. Nos dirigimos a la lonja del pescado, que es un espectáculo. Aquí vienen muy de mañana todos los pescadores a vender su mercancía. Las columnas que adornan el mercado son admirables y el ambiente auténtico.

También visitamos la Iglesia de Santa María de la Salud, que conmemora el final de la epidemia de peste, donde murieron la mitad de todos los habitantes de Venecia. Después de ver esta bella iglesia construida en el año 1631, nos daremos un paseo por “Le Zattere”, una larguísima acera al lado del mar con vistas a la isla de Giudecca, donde están atracados grandísimos cruceros.

Seguiremos descubriendo todos los rincones de Venecia y no muy tarde nos iremos al hotel, ya que al amanecer viviremos una maravillosa experiencia. En la estación de Santa Lucia nos espera una de las joyas del viaje: embarcaremos en el Orient Express.

Las suites que tenemos reservadas cuentan con todo lujo de detalles y comodidades para hacer el viaje hasta “Constantinopla”, ahora llamada Estambul, que tendrá una duración de cinco días. Pasaremos por las ciudades de Budapest y Bucarest.

Este mítico tren cumple 138 años desde que en 1883 hizo su primer recorrido, solo unos pocos años después de la construcción de nuestro Real Casino.

Era llamado tren de los reyes, ya que muchos de ellos fueron sus pasajeros: Ferdinand de Bulgaria, Leopoldo II de Bélgica o el Zar Nicolás II, este último pidió que sus vagones fueran decorados de forma especial únicamente para el viaje que realizó a París.

Suite del Orient Express.

Hay un montón de historias que sucedieron a bordo, unas reales y otras no, como por ejemplo el “Asesinato en el Orient Express”, la conocida novela de Agatha Christie.

Cocina de lujo, champán, caviar y cubertería de plata nos acompañaran todo el viaje. Como curiosidad os diré, por si queréis repetir esta experiencia, que el precio es de 7000 euros per capita.

Después de cinco días inolvidables, llegamos a la mágica ciudad de Estambul y nos trasladan a nuestro hotel, el legendario Pera Palace, que conozco por haber cenado allí en una ocasión.
Es un hotel que engloba la realidad, la ficción y cantidad de historias y leyendas misteriosas.

El hotel se construyó por la Compagnie Internationale des Wagons-Lits, para que los clientes del lujoso Orient Express gozaran al final del trayecto de las mismas comodidades que en los grandes hoteles de París. Puede ser que alguno de nosotros tenga la suerte de que le asignen la habitación 411, donde estuvo alojada varios años Agatha Christie.

Estambul.

La primera visita que haremos en Estambul es Santa Sofía, centro religioso del imperio Bizantino, después transformada en mezquita. Es una prodigiosa obra de arte que nos sorprenderá, uno de los símbolos de la ciudad.

Frente a Santa Sofía visitamos la Mezquita Azul. Sus azulejos inundan de color todo su interior, toda una preciosidad. En su día hubo polémica porque era la única mezquita del mundo que tenía seis minaretes, los mismos que La Meca. El problema se solucionó añadiendo un séptimo a la Meca.

El Gran Bazar es sin duda algo único. Un mercado cubierto inmenso, un auténtico laberinto de 3600 tiendas, con 64 calles y donde trabajan más de 25.000 personas. Se vende de todo y pasear por sus pasillos es una delicia. Lo normal es que los comerciantes que son unos maestros del regateo te inviten a un té, y al final compres cualquier cosa.

Tenemos reservado un pequeño paseo en barco por el Bósforo, el estrecho en el que confluyen dos mares: el Mar Negro y el Mar de Mármara. En una orilla está Europa y en la otra, Asia. En el barco nos ofrecerán una degustación de té o un exquisito yogur turco, que ellos consumen todos los días.

Visitaremos también el Bazar de las Especias, uno de los mercados más típicos y auténticos de Estambul. Es un universo de colores y olores, con todos los tenderos gritando para atraer clientes. Podemos probar los productos típicos.

Antes de dejar Estambul, iremos a la torre Gálata, donde vemos una preciosa panorámica.

Nuestro próximo destino es una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno: Petra, “la ciudad perdida de los Nabateos”.

Petra, Jordania.

Salimos a media tarde desde el aeropuerto de Estambul hacia Amman, capital de Jordania, en un vuelo de un poco más de 2 horas en la Turkish Airlines. A la llegada nos están esperando para llevarnos a nuestro hotel, el “Petra Marriott”, donde cenaremos y tendremos que dormirnos muy pronto, porque al día siguiente tenemos que levantarnos a las 5 de la mañana para poder estar listos a las 6 horas, cuando abren en la “Ciudad Rosada”.

Desde el centro de visitantes iremos a caballo hasta el desfiladero del Siq, que tiene 1,2 km. de largo y en algunos puntos solo tres metros de ancho, hasta llegar al Tesoro de Petra, que es el lugar más famoso.

La época de mayor esplendor de Petra fue en el siglo I a.C. Capital del Imperio Nabateo, era un importante paso de mercancías y la ciudad tenía unos 30.000 habitantes.

Solo estaremos un solo día, por lo que es difícil verlo todo, pero lo más importante no nos lo perderemos, como el Monasterio, las Tumbas Reales, el Gran Templo y el Altar de los Sacrificios.
La ciudad permaneció oculta y olvidada durante siglos, hasta el año 1812, cuando un explorador suizo, vestido de musulmán, logró ganarse la confianza de los beduinos y adentrarse en la zona, redescubriendo la ciudad perdida. Hoy es uno de los sitios más visitados del mundo.

Al día siguiente volvemos al aeropuerto de Amman para volar hasta Nueva Delhi, con escala en Dubái. Nuestro objetivo es conocer otra de las Siete Maravillas del Mundo, el palacio más bello, el Taj Mahal.

Taj-Mahal.

Al llegar a Delhi nos recogerán para llevarnos hasta la ciudad de Agra, situada a unos 200 km. Nos alojaremos en el lujoso hotel “The Oberoy Amarvillas”, justo al lado del Taj Mahal. Desde sus ventanas veremos unas maravillosas vistas del complejo.

El palacio es conocido como el “monumento del amor”. El edificio fue erigido por el emperador Shah Jahan tras la muerte de su cuarta esposa, su favorita, después de dar a luz a su décimo cuarto hijo, tras más de 30 horas de parto.

El emperador, desconsolado por su muerte, ordenó su construcción para que sirviera de tumba para los dos.

En esta edificación intervinieron más de 20.000 obreros, trabajando día y noche, con la ayuda de más de 1000 elefantes para transportar los materiales.

Dice la leyenda que una vez acabada la obra ordenó cortarles las manos a todos los arquitectos y trabajadores, con el fin de que nunca se pudiese construir nada igual.

Todo el conjunto de edificios está hecho con mármol blanco y piedras preciosas y, dependiendo de la hora del día y la intensidad del sol, los colores de sus paredes se transforman, logrando diez coloraciones diferentes, incluso por la noche a la luz de la luna.

Nuestro siguiente destino también es otra de las Siete Maravillas: la Gran Muralla China.

La Gran Muralla China.

Desde el aeropuerto de Nueva Delhi nos dirigimos hasta la capital de China, Pekín, que está situada a más de 4.000 km. Después de varias horas de avión, llegamos a nuestro nuevo destino. El hotel lo hemos reservado en Pekín, porque la zona de la Muralla que queremos ver está solo a 90 km.

El hotel Wangfujig se encargara de organizar la excursión hasta la ciudad de Mutianyu, con un espectacular paisaje montañoso y la posibilidad de subir en teleférico o lanzarnos montaña abajo por un tobogán. Esta es la mejor zona que nos recomiendan para acceder la Muralla.

La longitud de la Muralla es de unos 21.000 km., aunque está dividida en varios muros, paralelos o discontinuos, el más grande es de más de 8000 km.

La Muralla tardó en construirse más de 2.300 años, entre el siglo V a.C. y el XVI, para proteger la frontera norte del imperio chino de los ataques de Mongolia. Se emplearon más de un millón de obreros y se cree que murieron unas 400.000 personas en su construcción.

La Muralla tiene miles de torres de vigilancia y cientos de fortalezas y es sin duda la obra de ingeniería más importante del mundo.

Después de ver esta maravilla nos vamos desde Pekín a Perú, para visitar el famoso Machu Picchu, que también es considerado una de las Siete Maravillas del Mundo. Para llegar cruzaremos todo el océano Pacífico y recorreremos 17.000 km.

Machu Picchu, Perú.

Muy cansados llegamos al hotel Palacio del Inka, en el centro de la ciudad de Cuzco, a unos 1000 km. de la capital, Lima. El hotel es un palacio precioso y además está al lado de la estación de tren, muy útil, ya que al día siguiente, a las 6 de la mañana, tenemos que coger el tren que nos llevará al pueblo de Aguas Calientes.

El tren por sí solo es una agradable sorpresa, ya que esta vía es una de las rutas ferroviarias más espectaculares del mundo. Es panorámico, con grandes ventanales y el techo de cristal para que podamos ir viendo los inolvidables paisajes. Recorreremos unos 112 km. en poco más de una hora y media.

Cuando lleguemos a Aguas Calientes nos estarán esperando unos autobuses que nos llevaran a lo alto de las montañas de los Andes Peruanos, donde está la ciudad de Machu Picchu, llamada “la Ciudad perdida de los incas”.

La ciudadela se construyó en el año 1450 y la descubrió un arqueólogo americano de la Universidad de Yale.

Más del 60% de la ciudad está construida bajo tierra, con un laberinto de canales y paredes, el mayor enigma es su construcción. ¿Por qué hicieron esta ciudad en un lugar tan inaccesible? ¿Cómo pudieron pulir la piedra con esa perfección en el siglo XV?

Es una ciudad misteriosa, donde existe una puerta secreta, pero el gobierno peruano no da la autorización para investigarla. También existe la teoría de que era un sitio de peregrinación. Sin duda es una ciudad extraordinaria.

A media tarde regresamos en el tren al hotel, donde nos espera una cena típica peruana, compuesta por ceviche, ají de gallina y anticuchos (pinchos de corazón de res, hechos a la brasa). Para beber tomamos un “pisco sour”, la bebida nacional de Perú.

Al día siguiente viajamos hasta nuestro último destino. Desde el aeropuerto de Lima iremos hasta Canadá, a la ciudad de Toronto. Aquí disfrutaremos de uno de los espectáculos de la naturaleza más impresionantes: las Cataratas del Niágara, ubicadas a unos 130 km. de Toronto.

Cataratas del Niágara.

Las cataratas se encuentran en la ciudad de Niágara Falls. Se pueden observar desde el lado de EEUU o desde el lado canadiense, ya que el río Niágara separa los dos países. Desde donde se divisan mejor es desde el lado canadiense, por eso tenemos reservado el hotel “Sheraton on the Falls” con unas vistas espectaculares de las Cataratas.

Lo primero que haremos es algo que muchos de nosotros hemos visto en el cine, ya que se han rodado muchas películas aquí, como “Niagara” o Superman II: subir en el famoso barco “Maid Of The Mist” equipados con los clásicos impermeables amarillos y llegando con el barco hasta casi la caída de las cataratas.

Otra cosa que haremos es subir en helicóptero, (el que quiera y no se maree). Será una aventura única.

Las cataratas se formaron hace más de 12.000 años, debido al traslado de un gigantesco glaciar de Canadá. Tienen el récord mundial por la caída de volumen de agua, unos 110.000 m3 por minuto.
Se cuentan muchas historias de saltos al vacío, unos por diversión encerrados en un barril y otros para suicidarse. La media de suicidios en la zona al año es de 25 personas.

Las visitas que realizan los turistas a las Cataratas son de unos 30 millones al año, según un estudio realizado. Puede ser que desaparezcan dentro de unos 30.000 años, por eso nosotros hemos ido ahora, para no perdérnoslas.

Muchos de nosotros, después de este fantástico y largo viaje alrededor del mundo estamos deseando llegar a nuestra casa a descansar y poder ir a nuestro Casino, a relajarnos tomando una cerveza al solecito de su terraza y comentar con los amigos el viaje.

Ha sido un gran placer viajar con todos los socios y compartir tantas vivencias. Esperemos que pronto podamos ir a otros viajes que no sean virtuales.

Este viaje está dedicado a los socios del Casino, en estos momentos tan difíciles.

Un abrazo a todos.


Eliseo Gómez Bleda.

2 comentarios en «EL VIAJE SOÑADO»
  1. Que afortunados los socios del Casino al poder hacer éste viaje tan maravilloso y con el gran esmero que su creador a puesto para volar con esa gran imaginación a todo detalle.
    Muchas gracias Trotamundos.

  2. Un viaje maravilloso,inolvidable para todos los socios del Casino. Gracias Eliseo, porque con tus comentarios, hemos vivido este viaje, igual q si lo hubiéramos hecho.

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