DIONISO Y SU SÉQUITO EN EL REAL CASINO

Por Belén Bravo.

MANUEL PÁEZ PRESENTA EN EL REAL CASINO UNA MUESTRA QUE GIRA ALREDEDOR DE LA MITOLOGÍA, EN LA QUE COMBINA ESCULTURA Y PINTURA

El Banquete, óleo sobre lienzo. Manuel Páez (2013).

Entre limoneros y camiones de carga, nos adentramos en el taller de Manuel Páez Álvarez. El artista ha encontrado en la huerta murciana el lugar perfecto para su creación artística. “He sido siempre muy de ciudad. Cuando llegué a Murcia instalé mi estudio en un lugar más o menos céntrico, hasta que descubrí la huerta y la posibilidad de encontrar espacios que me han permitido trabajar rodeado de una tranquilidad indescriptible y la alegría que da saber que siempre tienes un limón o una naranja a mano”, confiesa. En su centro de operaciones convive con seres mitológicos y es observado por ojos a los que poco a poco va dándoles vida.

“La mitología es un mapa complejo en el que se puede ver reflejada la psique del ser humano”

Páez Álvarez trae este mes de marzo a la Sala Alta del Real Casino de Murcia una exposición entorno a la figura del dios Dionisio y su séquito, conformado por ménades y sátiros. A través de ellos nos mostrará “un aspecto del ser humano que por regla general mantenemos reprimido para conformar la sociedad tal y como la entendemos”. Y es que la mitología juega un papel protagonista en su creación, ya que considera que “desde el punto de vista psicológico y más concretamente existencial, la mitología es un mapa complejo en el que se puede ver reflejada la psique del ser humano. Esos dioses siguen vivos dentro de nuestro ser y reflejan perfectamente nuestras pasiones”, asegura.

A través de una pintura que denomina como narrativa, el artista ha rescatado aspectos técnicos y estilísticos del arte clásico en los que destaca “el modo en el que se aplican las capas para generar distintas tonalidades, que no es posible conseguir con una pintura alla prima”, así como la utilización de “aspectos formales y estilísticos que conseguían generar movimiento en potencia y reforzar el carácter de la obra, a través de la idealización”.

Detalle de escultura en proceso de creación, de Manuel Páez.

Cuando las manchas empiezan a tomar forma, se genera un momento que definiría como mágico. Después todo se complica y se tensa y empieza la batalla hasta el resultado final”, cuenta el artista sobre el proceso creativo. Manuel Páez, quien  ha venido tomando de referencia en su universo creativo a artistas como Rembrandt, Velázquez, Ribera, Rubens y Tiziano, centra su pintura en el uso del óleo, con el que entremezcla temple “para conseguir una mayor pastosidad”. En relación a las esculturas, que también podremos descubrir en la exhibición, usa el barro y las plastilinas.

“El arte actual es un producto más de la sociedad hipercapitalista, y su éxito depende más de un buen plan de marketing que de su calidad y autenticidad”

En su visión del arte, lo clásico destaca por los procesos lentos y la meditación de la creación que está tomando forma. Ligado a esta idea, Páez Álvarez considera que el arte clásico se diferencia del contemporáneo porque “en el pasado era promovido con un fin, bueno o malo, pero un fin determinado y la concepción de las obras se realizaba acorde a esa misión. Había que crear para conseguir ese resultado, que podía ser mejor o peor, dependiendo del artista”. Piensa que “siguen existiendo artistas trabajando con esa voluntad de crear desde la nada algo que encuentra su autonomía y toma vida”, pero también cree que “está solapado por la mercadotecnia”.

 “El arte actual es un producto más de la sociedad hipercapitalista, y su éxito depende más de un buen plan de marketing que de su calidad y autenticidad”, dice. Una percepción crítica de esta disciplina que, según expresa, “en las altas esferas artísticas y hablando en términos generales es un producto más del mercado, absorbido por el capitalismo. Por eso los preceptos que definen al arte de hoy son tan vagos y difusos, todo vale. Te dicen que este u otro son artistas buenísimos y te devanas la cabeza tratando de saber por qué, así que acabas aceptándolo antes de admitir que no entiendes nada”. Asimismo, opina que “en muchos casos los mensajes o conceptos son complejísimos e interesantes, pero no se ven reflejados con la obra que los debería contener”. 

Carrera artística

Nacido en Calasparra, Manuel Páez ha mostrado interés por las artes desde muy joven. “Seguramente sea algo familiar. En casa todos mis hermanos hacen algo relacionado con el arte y, además, mis padres lo potenciaron desde que éramos muy niños”, recuerda.  Estudió en la Facultad de Bellas Artes de San Carlos, en Valencia. En su licenciatura, realizó una estancia en Venecia durante el último curso y en el mismo período entró a formar parte de la galería Val i 30. Ha expuesto en ferias de renombre internacional como Art Madrid o  la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid ARCO y realizado muestras dentro y fuera de España.

Durante unos años también combinó su labor de pintor y escultor con la de profesor, en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Murcia, donde impartió la asignatura Taller de Pintura. “Enseñar es una oportunidad de poner en orden tus conocimientos. Me ha permitido darme cuenta de cosas que no era consciente que sabía y descubrir lagunas que me han hecho ponerme las pilas”, expresa.

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