La iniciativa de don José Ledesma
ARS Casino, por Loreto López
El 19 de septiembre de 1906, con las obras de nuestro Casino todavía en marcha, e intentando hacer frente a graves problemas económicos, se anunciaba en la prensa local The Berlitz School of Languages:
Con el objeto de dar a conocer a los señores socios del Casino de Murcia el método Berlitz tan ventajosamente conocido en las principales capitales de Europa y América, el Sr. D. Andrés Majorel, representante de dicha academia de lenguas vivas, expondrá de una manera práctica las ventajas de tan conocido método. La conferencia tendrá lugar en la sala de armas el jueves 20 de Septiembre, desde las siete y media hasta las ocho y cuarto.

No todo iba a ser fiestas, tertulias o juegos. La directiva del Casino, con un inquieto y culto don José Ledesma en la presidencia (1902-1908), ofertaba a sus socios la posibilidad de aprender con los métodos más modernos el idioma francés, tan de moda por aquellos años y que tanto lustre daba a las damas y damiselas de la alta sociedad.
Las lecciones, durante los meses siguientes de 1907, tuvieron un gran éxito y fueron seguidas por numerosos socios, aunque no podemos saber si entre los asistentes hubo presencia del sexo femenino.
El ingenioso artífice del nuevo método de aprendizaje natural de idiomas fue Maximilian Delphinus Berlitz (Württemberg, 14 de abril de 1852 – Nueva York, 6 de abril de 1921), quien había obtenido un gran reconocimiento en Estados Unidos y Europa, siendo galardonado con medallas de oro y premios de excelencia en exposiciones internacionales, como las de Lille y Zúrich de 1902. En España obtuvo medallas de honor y Alfonso XIII lo nombró Comendador de la Orden Civil de Alfonso XII.

Pero si interesante resulta esta noticia, por mostrarnos una faceta poco conocida de las actividades de antaño en el Casino, hemos de destacar a quien se le puede atribuir el mérito: don José Ledesma y Serra (Murcia, 1851 – 1929).
Este Doctor en Derecho y secretario, por más de 50 años, de la Diputación Provincial de Murcia, amén de presidente de la Cámara de la Propiedad Urbana, secretario del Sindicato Minero, tesorero del Colegio de Abogados y de la Asociación de la Prensa, además de la presidencia, como ya hemos dicho, de nuestro Casino, creó una beca para estudiantes de la Universidad de Murcia, el “Premio Ledesma”, dotado con la nada desdeñosa cantidad de 3.000 pesetas de entonces. También hizo sus pinitos en el terreno literario, con una biografía sobre Julián Romea.

De la excelente relación de don José con el arquitecto del Casino, Pedro Cerdán, es buena muestra el encargo que le hiciera, para su residencia privada, del magnífico edificio modernista que podemos contemplar en la calle Pinares, una de las pocas fachadas de este estilo que permanecen en nuestra ciudad. Todo un alarde de sensibilidad, modernidad y buen gusto.

