BURGOS: LA CIUDAD DEL CID

VIAJES. Por Eliseo Gómez Bleda.

Muchos de vosotros seguro que ya conoceréis esta ciudad, pero os aseguro que cada vez que la visito, tengo la sensación de que es algo nuevo, porque pasear por ella nos traslada a la Edad Media.

El significado de la palabra burgo es “fortaleza construida por nobles feudales para vigilar sus territorios”.

Solamente por visitar su maravillosa catedral, Patrimonio de la Humanidad, ya merece la pena la visita a Burgos. Es mi catedral preferida de España y una de las catedrales góticas más bellas de Europa. Algunas veces he dudado sobre si me gustaba más la catedral de León; pero no, indudablemente la de Burgos no tiene rival.

Burgos es una de las ciudades que catalogo como “ideales para vivir en ellas”

Esta ciudad posee todos los alicientes para pasar unos cuantos días, visitando también algunos de sus preciosos pueblos: Covarrubias, Lerma, Frías o Santo Domingo de Silos y, de paso, degustar su deliciosa gastronomía.

Burgos es una de las ciudades que yo catalogo como “ideales para vivir en ellas”; no muy grandes  –la habitan cerca de 200.000 personas –, y con todo lo necesario que hay en una gran ciudad: buen comercio, universidad, museos, sanidad, etc. Además, con su nuevo AVE, los burgaleses podrán ir a Valladolid en 35 minutos, a Bilbao en 60 minutos y a Madrid en 90 (por supuesto, sin pasar por Orihuela).

Burgos tiene infinidad de iglesias, monasterios, conventos y edificios religiosos. El motivo es la importancia que tuvo esta ciudad en la Edad Media. La mayoría de sus edificios son góticos y muchos de ellos tienen  las vidrieras más bonitas de España.

La ciudad es bonita y tranquila. Solo hace unos treinta años que tiene universidad; se emancipó de la Universidad de Valladolid y se nota bastante en sus calles y en la alegría que se percibe en ellas.

Eso sí, debemos de tener cuidado en las fechas que elegimos para visitar Burgos, porque hace muchísimo frío en invierno y es un poco incómodo pasear por sus calles, en algunos casos llenas de nieve. Las mejores fechas para ir son bien avanzada la primavera y a principios del otoño.

La distancia desde Murcia a Burgos es de unos 600 km., o sea unas 6 horas. Quizá “algún día” este trayecto lo podamos hacer en AVE.

El Camino de Santiago está muy relacionado con Burgos, ya que cruza toda la ciudad desde hace más de mil años

Nada más llegar a Burgos y después de dejar el equipaje en el hotel, nos fuimos directamente a visitar la Catedral de Santa María. Estábamos deseando poder contemplarla con tranquilidad y descubrir nuevamente todos sus infinitos secretos.

Lo primero que hicimos para admirar sus portadas fue recorrer su perímetro exterior: la plaza de Santa María, la Llana de Afuera, la calle de Fernán González y la plaza del Rey San Fernando. Desde el exterior contemplamos sus esbeltas agujas, que en el siglo XV comenzó a levantar Juan de Colonia.

Su construcción comenzó en el año 1221, siguiendo el patrón del gótico francés. Más tarde, poco a poco se fueron añadiendo capillas funerarias.

Algunos de sus maravillosos tesoros son prioritarios en nuestra visita, como la Capilla de los Condestables, considerada una catedral dentro de la Catedral; la preciosa Escalera Dorada inspirada en el renacimiento italiano, la tumba del Cid y su esposa Jimena, en la nave central a los pies del Cimborrio y el retablo de la capilla de Santa Ana, considerada como una de las más importantes obras de la escultura tardogótica europea.

Tumba de los Condestables.

Uno de los elementos más emblemáticos de la cultura burgalesa es el Papamoscas, un autómata situado al principio de la nave central de la Catedral. Cada hora mueve su brazo y acciona el badajo de una campana, que marca las horas, y al mismo tiempo abre la boca. La figura data del siglo XVIII.

El precio de la entrada en la Catedral es de nueve euros, los martes por la tarde la entrada es gratuita y la duración media de la visita es de unas dos horas. Yo no podía creer que se tardase tanto, pero efectivamente fue así, se te pasa el tiempo volando, sin darte cuenta.

La ciudad del Cid está llena de misterios. Cuenta la leyenda que estando el cadáver del Cid, más de siete años después de su muerte, embalsamado junto al altar de la iglesia de San Pedro de Cardeña, un judío se acercó a él con la intención de mesarle la barba; y pronunció la siguiente frase: “a tu barba nunca llego cristiano ni moro, yo llegaré a ti y veremos qué harás”. Al acabar de pronunciar esta frase, se levantó el Cid y, sacándola de la vaina, empuñó su Tizona. Acto seguido, el judío cayó aterrado y se convirtió al cristianismo, haciéndose monje con el nombre de Diego Gil.

Pero Burgos no solo es su catedral, tenemos muchos sitios que visitar. La Cartuja de Santa María de Miraflores es uno de ellos. Es un monasterio de la Orden de los Cartujos, que está situado a unos 3 km. del centro de la ciudad, en el parque de Fuentes Blancas. Es un destacado conjunto del arte gótico de finales del siglo XV. Más tarde fue modificado para ser la sepultura de los padres de Isabel la Católica, Juan II e Isabel de Portugal, que descansan allí, junto a su hermano Alfonso.

Cartuja de Miraflores.

El Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas es un monasterio cisterciense fundado por el rey Alfonso VIII de Castilla, en el año 1189. Es considerado uno de los más grandes de España. En él están enterrados buena parte de la nobleza y realeza de Castilla.

En su interior está el Museo de Telas Medievales de Burgos, y en el monasterio se encuentra el Pendón de las Navas de Tolosa, que fue arrebatado a los árabes en la batalla de las Navas y es el mejor tapiz almohade que se conserva.

No debemos dejar de visitar el Museo de la Evolución Humana, conocido como MEH, que es uno de los espacios de referencia de los orígenes del hombre. Aquí encontraremos los restos del Homo antesscesor, cuya especie se retrotrae a cerca de un millón de años; y también todos los descubrimientos originales de la cercana sierra de Atapuerca, cuyo yacimiento arqueológico está solo a 20 minutos de Burgos, y que en el año 2000 fue reconocido como Patrimonio de la Humanidad.

El Camino de Santiago está muy relacionado con Burgos, ya que cruza toda la ciudad desde hace más de mil años. Veremos en su calle Fernán González, corazón del Camino a su paso por Burgos, un ir y venir de peregrinos que enfilan hacia la puerta de San Martín, que es su salida de la ciudad,  para seguir el Camino.

Arco de Santa María y la torre de la Catedral.

La Plaza Mayor, antes conocida como la Plaza del Mercado Menor, es el centro de la vida social. Aquí era donde se celebraban los mercadillos semanales. Es curioso, pero esta plaza cambió de nombre varias veces: fue Plaza Real, Plaza de la Constitución o Plaza de la República.

Otro edificio digno de ver es la Casa del Cordón, un palacio del siglo XV que está situado en el centro histórico de la ciudad

Aquí está el Ayuntamiento. En sus soportales podemos ver las marcas que señalan el nivel donde llegó el agua cuando se desbordó el río Arlanzón en el año 1930, y también una bonita estatua de Carlos III. Por un pórtico de la plaza podemos acceder al Paseo del Espolón, un paseo ajardinado que es considerado como el salón de la ciudad, porque veremos un ir y venir de gente  a todas horas.

Otro edificio digno de ver es la Casa del Cordón, un palacio del siglo XV que está situado en el centro histórico de la ciudad. Su fundador fue el condestable de Castilla don Pedro de Velasco. Aquí murió Felipe el Hermoso y los Reyes Católicos recibieron a Colón, a su regreso del segundo viaje a América.

Ayuntamiento de Burgos.
Edificios típicos de Covarrubias.

Una de las calles, que no podemos dejar de visitar a la puesta de sol, es la de San Lorenzo. Me encantó y la tengo considerada como uno de los mejores sitios de tapeo de España. Ambiente maravilloso y buenísima comida, destacan “La Comidilla de San Lorenzo”, “Qué Caña” y el “Mesón Los Herreros”.

La verdad es que la cocina de Burgos es consistente y deliciosa; esto que os comento no dejéis de probarlo:

La morcilla de Burgos es un manjar para el paladar. Está compuesta de arroz, cebolla picada, manteca y sangre de cerdo.

Por si queréis entrar en calor, podéis probar la “olla podrida”, un plato fuerte y contundente compuesto de alubias rojas, legumbres, morcilla, chorizo, costillas y panceta. Os recomiendo que la toméis en el pueblo de Covarrubias, restaurante “Casa Galín”. Tendréis calorías para una semana.

Quizá el plato estrella de la zona es el “lechazo de cordero”, de raza churra, sin cumplir los diez meses, que solo ha tomado leche materna y su carne jugosa se deshace. Los sitios recomendables para tomarlo en Burgos son “Casa Ojeda” y el “Asador San Lorenzo”; y en Aranda de Duero, el restaurante “El Ciprés”.

Otra buena cosa, que podéis hacer si aprieta el frío, es tomaros una buena “sopa castellana”, compuesta de chorizo, tacos de jamón ibérico, ajos, pan seco, agua, pimienta y pimentón.

En dulces, lo típico es el “postre del abuelo”, que lleva queso fresco de Burgos, una fina capa de miel y nueces frescas peladas.

Si viajamos a Burgos en coche, no podemos dejar de visitar algunos de sus preciosos pueblos, como Lerma y su maravilloso Parador

Los hoteles que me gustan son el NH Palacio de Burgos y el AC Burgos by Marriot, bastante céntricos y de calidad.

Si viajamos a Burgos en coche, no podemos dejar de visitar algunos de sus preciosos pueblos, como Lerma y su maravilloso Parador, Covarrubias con su bonita Plaza Mayor y  la Casa Palacio del Conde Fernán González; Santo Domingo de Silos y su espectacular monasterio; o Frías, pequeño pueblomedieval con sus casas colgadas.

Fachada del monasterio de Silos.

Todos ellos os encantarán y, a pesar de conocer la zona, siempre descubriremos algo más. Yo os puedo decir que los tres o cuatro días del viaje se me hicieron muy cortos. Espero que os guste y lo disfrutéis como yo.

Buen viaje a todos.

Palacio Ducal de Lerma.

RECOMENDACIONES DE ELISEO

  • Ver la panorámica de Burgos desde el Mirador del Castillo.
  • Tapear anocheciendo en la calle San Lorenzo.
  • Visitar el Parador de Lerma.
  • Comer una “olla podrida” en Casa Galín de Covarrubias.
  • Hacer una escapada y visitar el yacimiento de Atapuerca, cuna del primer europeo.
Eliseo Gómez Bleda.
Un comentario en «BURGOS: LA CIUDAD DEL CID»

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