El otro museo, por Ángela M. Torralba

Hay obras que cuelgan a la vista de todos y otras que habitan espacios más íntimos. Esta sección nace precisamente para eso: para asomarnos a ese “otro museo” del Real Casino de Murcia.
En ese territorio discreto encontramos dos piezas de Antonio Sánchez que condensan una mirada muy concreta sobre la ciudad. Pintados en 2018 en óleo sobre lienzo, Reflejos y Los Maristas del Malecón dialogan entre sí como dos formas de entender el pulso urbano de Murcia.
Con Reflejos, Sánchez se adentra en un paisaje reconocible pero no literal. Las formas aparecen sugeridas, como si emergieran de una bruma temprana. El protagonismo es para la luz, más que de los volúmenes. La pincelada de azul frío es suelta, rápida, con zonas donde el gesto parece inacabado, dejando que quien mira complete la escena.

Con Los Maristas del Malecón introduce una referencia más concreta. La arquitectura aparece reconocible pero envuelta en vegetación y luz. Las palmeras, estilizadas, marcan el ritmo vertical de la composición, mientras que el primer plano ancla la escena a la tierra. Aquí la luz se vuelve más cálida, dotando de nostalgia un espacio físico muy relevante para los murcianos.
Ambas obras se entienden mejor dentro del contexto de la exposición Reflejos de la actualidad, donde Sánchez se propuso capturar la Murcia contemporánea bajo la luz del amanecer. Son piezas que no estuvieron pensadas para el tránsito rápido del visitante, sino para una contemplación más pausada.

Directora de RCMAGAZINE
