
Lo confieso: he pasado buena parte del verano navegando por las redes sociales durante más tiempo del que me gustaría admitir y, probablemente, bastante más del que debería.
Si tú también has caído en esa pequeña trampa —y sospecho que sí—, habrás comprobado que el algoritmo sabe mucho de nosotros. Sabe qué música escuchamos, qué temas nos interesan, con qué tipo de humor nos reímos… nos conoce, nos observa y, sobre todo, aprende.
Y ahí está, precisamente, su paradoja: cuanto mejor nos conoce, menos posibilidades tenemos de encontrarnos con algo que no estábamos buscando. El algoritmo aprende de nosotros, pero rara vez nos contradice. Nos ofrece más de lo mismo, convenientemente empaquetado, perfectamente optimizado.
Quizá por eso, en un tiempo dominado por la hiperpersonalización, resulta más necesario que nunca reivindicar el valor de lo inesperado.
Una revista cultural, como una institución cultural, debería hacer justamente lo contrario de un algoritmo. No limitarse a confirmar nuestros intereses, sino ampliarlos, acercarnos a aquello que todavía no sabíamos que necesitábamos conocer.
RCMAGAZINE cumple quince años con la misión de proponer una conversación más amplia, más diversa y, por qué no, algo más imprevisible. Para poner en contacto disciplinas, miradas y voces que quizá nunca habrían aparecido en nuestra pantalla de forma espontánea.
El Real Casino de Murcia es, además, un lugar especialmente propicio para ello. Una institución con una historia construida a través del encuentro entre diferentes épocas, estilos, disciplinas y formas de entender el mundo.
A veces, lo más interesante que podemos encontrar es aquello que no habíamos venido a buscar.
Que esta revista sirva para eso.

