
La Diputación de Teruel organizó un acto promocional en Murcia para atraer a viajeros hasta la provincia, con el gancho de la riqueza patrimonial, cultural y gastronómica del territorio. El evento se desarrolló en el Patio Azul del Real Casino ante casi un centenar de personas que degustaron alimentos de calidad y descubrieron de una manera divertida los diversos atractivos de Teruel, como los cielos únicos, los pueblos con encanto, el Modernismo, la paleontología o el mudéjar.
«Murcia es un destino interesante para nuestra provincia, por cercanía y porque podemos ofrecerles gastronomía, cultura y patrimonio muy diferente a lo que conocen, y ese es un gran potencial» destacó la diputada de Turismo, Marta Sancho.

Al acto asistieron socios de la entidad con perfiles y profesiones muy diversas, agencias de viaje, creadores de contenido y público general con interés en la provincia. También acompañó en el evento Eva Reverte Hernández, Directora General de Competitividad y Calidad turística del Gobierno de la Región de Murcia.
El evento comenzó con un cóctel que fusionaba la tradición y el sabor de Murcia con algunos de los productos más emblemáticos de Teruel: el Jamón de Teruel, la Trufa Negra, los quesos artesanos, incluso el caviar de Sarrión, el azafrán, el melocotón de Calanda o el ternasco, entre otros.
Esther Ibáñez, periodista especializada en gastronomía y gerente del espacio La Mangranera de Alcañiz, fue la persona encargada de introducir los vinos que se sirvieron en el cóctel. Nacho Liso del Restaurante Método, ofreció un resumen de la cocina de Teruel basada en el producto local y el territorio. A lo largo de toda la presentación se proyectaron imágenes relativas a la provincia, como las de los municipios que forman parte de la asociación de los Pueblos Bonitos, rutas de senderismo, pasarelas o actividades para realizar en familia. Y, como colofón, el grupo turolense Artesonado ofreció un recital de música medieval reproducida a través de los instrumentos recuperados de la techumbre mudéjar de Teruel. De este modo se introdujo a los asistentes al 40 aniversario de la Declaración del Mudéjar como Patrimonio Mundial por la Unesco.

Para la cena no faltó la típica marinera murciana, en este caso acompañada de caviar de Sarrión, o el Caldero murciano con agua de mar de azafrán de Teruel. El ternasco de Aragón, el jamón de Teruel, la trufa tanto negra y los quesos fueron los protagonistas presentación.
Para promocionar la cultura y el patrimonio turolense, el acto contó con la participación actores de la Fundación Bodas de Isabel, que representaron a María Pomar Marqués y Florencio López Garcés, dueños del Comercio Tejidos el Torico a principios del Siglo XX, quienes introdujeron la Semana Modernista. También un paleontólogo formó parte del evento, buscando huellas y huevos de Dinosaurio para explicar a los asistentes la oferta turística en torno a la paleontología que se disfruta en Territorio Dinópolis.
El acto fue conducido por Raquel Herrero, de Conexión Imaginativa, empresa adjudicataria de la organización y coordinación de las acciones promocionales de Diputación de Teruel a lo largo de este año, que estuvo acompañada por Serafina Buj de la empresa T-guío quienes invitaron a los asistentes a vivir un viaje imaginario a través de la extensa paleta de colores de los paisajes y productos de la despensa turolense.
