Las recetas de Juanita Banana

Solo los más viejos del lugar, y también los más jóvenes, recordarán esta frase del príncipe Felipe cuando, enojado con su caballo por haberlo arrojado a un estanque, lo dejó sin las ricas zanahorias que le había prometido. Me refiero, claro, al príncipe Felipe, hijo del rey Huberto, y coprotagonista con la princesa Aurora, de quien estaba locamente enamorado, de la historia de La bella durmiente, magistralmente llevada al cine por Walt Disney.
Las modestas zanahorias nos han acompañado fielmente desde niños. Presentes en nuestras primeras papillas, se prestaban gustosas a servir de nariz de los muñecos de nieve de nuestra infancia. Bugs Bunny, el único conejo ganador de un Oscar por aquel entonces, nos divertía comiendo zanahorias sin parar que previamente había cogido del huerto de Elmer Gruñón.
En nuestro imaginario las zanahorias siempre han sido naranjas y, sin embargo, las hay blancas, anaranjadas, rosadas, rojizas, moradas y oscuras, casi negras. Existe la teoría de que las zanahorias naranjas se hicieron populares cuando, durante el siglo XVI, los agricultores de los Países Bajos criaron zanahorias de color naranja para homenajear a Guillermo de Orange, el líder de una revuelta contra la monarquía española de los Habsburgo. Tales zanahorias anaranjadas, ricas en carotenos, tuvieron tal éxito que actualmente son las más difundidas en el mundo. Por cierto, la zanahoria más grande del mundo que se conoce fue cultivada por John Evans, en 1998, en Palmer (Alaska) y pesó nada más y nada menos que 8,6 kilos.
A la zanahoria, sea del color que sea, se la conoce con multitud de nombres como carrota, carlota, pastinaca, acenoria, bufanaga, sabuco y hasta rabo de gato. Las zanahorias se pueden consumir de muy diversas formas. Se suelen trocear y se consumen crudas, cocidas, fritas o al vapor y se cocinan en sopas, guisos, ensaladas, pasteles, así como en comidas preparadas para bebés y animales domésticos.
De manera que, siendo muy ricas en carotenos, que son antioxidantes y fundamentales para el cuidado de la vista; en potasio, muy beneficioso para la presión arterial; en fibra y en numerosas vitaminas y minerales. Además, su ingesta frecuente es un estupendo sustitutivo de los bronceadores, no nos queda más remedio que poner zanahorias en nuestra vida. Por eso les traigo tres recetas con zanahorias muy sencillas, baratas y gustosas.
Disfrútenlas.
CREMA DE ZANAHORIAS CON JENGIBRE Y NARANJA

Ingredientes (4 personas)
- 600 g de zanahorias
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
- Zumo y ralladura de 1 naranja
- 500 ml de caldo de verduras
- Sal y pimienta al gusto
- 1 cucharada de yogur natural
- Semillas de calabaza o almendras tostadas
Elaboración
Mientras se precalienta el horno a 200 °C se lavan, pelan y cortan las zanahorias en trozos medianos. Se colocan en una bandeja, se rocían ligeramente con aceite de oliva y se sazonan con sal y pimienta.
Se asan durante 25-30 minutos, removiendo a mitad de cocción, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas.
Cuando estén listas, se retiran del horno y se colocan en una cacerola. Se añade el jengibre rallado, el caldo de verduras, el zumo y la ralladura de naranja y se cocina a fuego medio durante 5 minutos para integrar los sabores.
Luego se tritura la mezcla con una batidora hasta obtener una textura suave y homogénea. Si se desea, se añade un chorrito de nata líquida o una cucharada de yogur natural para lograr una consistencia más cremosa. Se ajusta de sal y pimienta al gusto y se sirve caliente en platos hondos.
Como decoración se pueden utilizar costrones de pan frito, semillas de calabaza, almendras tostadas o un chorrito de aceite de oliva.
ENSALADA COLESLAW

Es una conocida ensalada norteamericana, posiblemente de origen alemán, muy sencilla de hacer e ideal para acompañar carnes grasas.
Ingredientes para 4 personas
- ½ kilo de col blanca (media col aprox.)
- Dos zanahorias grandes
- Dos manzanas medianas o una grande
- Dos cucharadas de mayonesa
- Cuatro cucharadas de nata o crema agria
- Una cucharada de mostaza de Dijon
- Un chorrito de vinagre o de zumo de limón
- Una cebolla mediana (opcional)
Elaboración
Cortamos la col en juliana o rodajas muy finas y hacemos la misma operación con las zanahorias y con la manzana. Podemos hacerlo con un cuchillo bien afilado o con una mandolina.
Lo ponemos todo en un bol y mezclamos bien los tres ingredientes para que se distribuyan de forma homogénea. Si queremos añadir cebolla, que es un ingrediente opcional, la cortamos de la misma manera y la mezclamos con el resto de alimentos.
Para hacer la salsa, mezclamos 4 cucharadas de crema agria o creme fraiche (podemos utilizar también nata líquida) con 2 cucharadas soperas de mayonesa y 2 cucharaditas de postre de mostaza. Añadimos el vinagre o zumo de limón y removemos la mezcla con unas varillas hasta hacerla homogénea.
Aliñamos la ensalada con la salsa, removemos bien para que se reparta entre los hilos de col, zanahoria y manzana y la dejamos reposar en la nevera un mínimo de dos horas. Antes de servir retiramos el líquido que pueda haber soltado la col.
ZANAHORIAS SALTEADAS

Ingredientes para 4 personas
- 400 g de zanahorias
- Tres dientes de ajo
- Dos ramitas de tomillo o de romero
- ½ cucharadita de pimentón
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal fina y pimienta
Elaboración
Pelamos las zanahorias y las cortamos longitudinalmente en cuatro trozos.
En una sartén bien caliente, ponemos un poco de aceite e incorporamos las zanahorias, los dientes de ajo sin pelar y las ramitas de tomillo o romero.
Salpimentamos e incorporamos el pimentón. Salteamos las zanahorias a fuego alto durante 5-7 minutos con la tapa puesta o hasta que estén bien coloreadas y ligeramente suavizadas, removiendo de vez en cuando.
Se sirven calientes o templadas como plato individual o como acompañamiento de carnes o pescados.
