Conectar, escuchar, cuidar: la fórmula de Anova Homes para transformar el sector inmobiliario

Publirreportaje con ANOVA HOMES

El sector inmobiliario está cambiando y lo está haciendo gracias a iniciativas como la de Iván García y Marta Gálvez, una joven pareja que decidió dar un giro a sus carreras para revolucionar la forma en la que se venden y compran viviendas.

Socios del Real Casino de Murcia desde hace años, su vínculo con la institución es profundo: aquí estudiaron, aquí soñaron y aquí vuelven ahora para presentarse como lo que son, unos aliados de confianza para quienes deseen vender su propiedad con eficacia, transparencia y mimo.

¿Cómo nace Anova Homes?

    Cuando nos acercamos por primera vez al mercado inmobiliario, sentimos que algo fallaba: era un entorno frío, impersonal, donde lo emocional parecía no tener cabida… y eso nos chocaba profundamente. Siempre tuvimos claro que aplicar el marketing con criterio podía transformar cualquier sector… incluso uno tan tradicional como el inmobiliario.

    No vendemos casas “como si fueran productos en serie”; diseñamos una estrategia única para cada propiedad. Medimos resultados, ajustamos procesos y cuidamos cada detalle para conseguir el mejor precio posible en el mercado.

    ¿Qué os encontrasteis al llegar al sector inmobiliario y qué quisisteis transformar desde el principio?

    Nos encontramos con un sector que, en muchos casos, seguía funcionando como hace décadas: carteles en el balcón, fotos mal hechas, visitas frías, poca o ninguna estrategia y muy poca empatía con las necesidades reales de quienes compran y venden.

    Desde el minuto uno, pusimos el foco en las personas. Nos preguntamos cómo podíamos conectar de forma emocional y humana. Desde el inicio apostamos fuerte por las redes sociales y hoy tenemos una comunidad de más de 15.000 personas entre Instagram y TikTok. Varios de nuestros vídeos enseñando viviendas han superado el medio millón de visualizaciones.

    Gracias a esa visibilidad y a una comunicación muy cuidada, vendemos viviendas directamente desde nuestras redes sociales. Literalmente.

    ¿Cuál es el primer paso cuando alguien os confía su vivienda?

    Nos sentamos a tomar un café. Y si es en el Casino, mejor. Empezamos escuchando, entendiendo qué representa esa vivienda para quien la vende y en qué momento vital se encuentra.

    A partir de ahí, diseñamos una estrategia concreta: desde el precio hasta la puesta en escena, la comunicación y el seguimiento. Nada se improvisa. Todo se estudia, se mide y se ajusta si hace falta. Vender bien no es cuestión de suerte, es cuestión de conocimiento y experiencia.

    ¿Qué es lo que más os agradecen las personas que venden con vosotros?

    La tranquilidad. Saber que todo está en buenas manos, que no tienen que preocuparse por los detalles y que hay alguien que les representa con honestidad. También nos agradecen la claridad: hablamos sin rodeos y hacemos que todo sea más sencillo y llevadero.
    Hemos gestionado más de 50 ventas, muchas de ellas en situaciones delicadas: herencias, divorcios, cesiones de crédito, remates judiciales, presiones hipotecarias… Y en todas, lo primero ha sido escuchar y lo segundo, actuar con eficacia y transparencia.

    ¿Qué supone para vosotros volver al Casino, ahora desde vuestro papel como profesionales?


    Es un pequeño sueño cumplido. Cuando estudiábamos, veníamos a la biblioteca del Casino a preparar exámenes de la Facultad de Economía. Nos parecía un lugar mágico, lleno de historia y belleza. Jamás imaginamos que, años después, volveríamos como empresarios y que tanta gente conocería nuestro trabajo gracias a las redes sociales y al boca a boca.

    Hoy somos socios del Casino porque queremos contribuir a que este edificio tan emblemático se conserve y se valore como merece. No solo es patrimonio de Murcia, es un símbolo de elegancia, cultura y tradición. Solemos reunirnos con nuestros clientes aquí, y siempre les emociona. Es una forma de estar cerca de nuestra ciudad, de lo que representa… y de ofrecer una experiencia diferente desde el primer encuentro.

    Si un socio está pensando en vender su propiedad, ¿qué le diríais para que se sintiera en buenas manos?

    Que no tiene por qué hacerlo solo, ni rápido, ni con prisas. Le diríamos que se tome un café con nosotros y nos cuente su historia.

    Somos economistas, conocemos el mercado y trabajamos con una metodología clara adaptada al comprador actual, sabemos lo que llevamos entre manos. Por ejemplo, actualmente estamos gestionando nuestro primer edificio de obra nueva en cooperativa en el Barrio de Santa Eulalia, esto no es casualidad, es resultado de nuestra experiencia, formación y dedicación.

    ¿Qué errores habituales comete un particular al vender solo, y cómo los evitáis?

    El error más habitual es fijar un precio emocional que no encaja con la realidad del mercado. O bien se pide demasiado y la vivienda se “quema”, o se pide de menos y se pierde dinero.

    También es común no cuidar la presentación de la vivienda. Una casa con potencial puede pasar desapercibida si tiene malas fotos, sin vídeo, sin emoción… Si no se cuidan los detalles, no conecta con los compradores y se vende por debajo de su valor. Nosotros evitamos todo eso con estrategia, estética y tecnología.

    ¿Qué tipo de comprador suele interesarse por una vivienda céntrica y bien cuidada como las que tienen muchos socios del Casino?

    Hay una demanda constante de personas que valoran el centro: parejas jóvenes que trabajan por el Centro o buscan vivir cerca de sus padres, profesionales que buscan buena ubicación, y familias que aprecian el encanto de tenerlo todo a  un paso.

    Hoy, muchos compradores tienen entre 35 y 45 años, han crecido en la era digital y valoran tanto lo estético como lo funcional. Buscan viviendas cuidadas o con potencial para hacer una reforma en base a sus necesidades. Cada vez más optan por pisos de dos dormitorios, más pequeños, porque los modelos de familia también han cambiado.

    ¿Qué hacéis diferente a otras inmobiliarias más tradicionales?

    No vamos con prisas ni con frases hechas. Escuchamos de verdad, explicamos con claridad y somos honestos desde el primer momento. Si es buen momento para vender, lo decimos. Si no, también. No prometemos lo que no podemos cumplir.

    Preferimos trabajar con menos viviendas, pero atenderlas bien, poniendo los intereses de los propietarios por encima de los nuestros, el objetivo no es facturar o buscar “comisiones”, nuestro objetivo es ayudar a los vendedores y compradores en esta nueva etapa.

    Nuestra labor no es acumular propiedades anunciadas a cualquier precio, sino vender cada una en su mejor versión y al mejor precio posible.

    Nosotros diríamos que nuestra principal diferencia es la unión de lo emocional con lo profesional.

    ¿Qué ventajas tiene vender una vivienda en el centro de Murcia hoy en día?

      Estamos en un momento excelente para vender. En zonas como San Lorenzo, San Bartolomé o San Pedro se han superado ya los precios máximos históricos por metro cuadrado, incluso por encima de los niveles previos a la crisis de 2008.

      Pero no basta con anunciar la casa: hay que presentarla bien y contar con una estrategia y plan de marketing claro para cada vivienda. Justo eso es lo que hacemos en nuestro Instagram, que invitamos a que lo visiten (@anova_homes), donde mostramos cada vivienda buscando la parte emocional.

      Y además, sabemos que el mercado es cíclico. No siempre sube. Por eso también ayudamos a decidir si conviene vender, alquilar o esperar.

      Como detalle para esta entrevista, ofrecemos a los socios del Casino una tarifa especial de 5.000€ + IVA, solo aplicable si vendemos su vivienda. Pueden escribirnos a hola@anovahomes.com indicando que son socios del Casino y desean una orientación gratuita y sin compromiso.

      Deja una respuesta

      Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

      Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.