
Estimados Socios:
Acabamos de estrenar un nuevo año que, entre otras cosas, tiene un número bonito: el 2025. El mote de la terminación 25 en los cupones de la ONCE es “el cañón”, lo que hace sospechar que el año que comienza vaya a ser potente y algo estruendoso, cosa que viviendo donde vivimos tampoco sería de extrañar si recordamos aquello que escribió de nosotros el poeta Miguel Hernández: “Murcianos de dinamita, frutalmente propagada”.
El Real Casino de Murcia, dejando a un lado los cañonazos que pudieran auspiciarse -en cualquier caso, cañonazos de celebración y alegría-, se dispone a vivir un año muy parecido al que hemos dejado atrás, pues ocurre que nuestra institución ha consolidado en estos últimos años su rumbo y su velocidad de crucero, rumbo y velocidad que lo hacen sin duda uno de los más prestigiosos casinos de España, un centro cultural de primer orden y el monumento civil más visitado de la ciudad de Murcia. Nuestra economía está saneada, la gestión de nuestro establecimiento es eficaz y eficiente, la actividad social es muy abundante y la cultura encuentra su espacio en nuestra casa, sea con exposiciones como la celebrada en el último trimestre sobre la exquisita obra de Pedro Cano, sea con conciertos y recitales, sea con libros y tertulias literarias y poéticas.
Sin embargo, haber alcanzado este nivel de excelencia con el esfuerzo de todos exige un firme compromiso por mantenerlo. Y este es el objetivo al que debemos dedicar nuestros esfuerzos con la convicción de que con vuestra ayuda lo alcanzaremos un año más.
A todos os deseo que el año 2025 sea un año feliz y colmado de venturas, y que disfrutemos de lo que hemos construido entre todos: un magnífico Real Casino de Murcia.

