Las Algamecas

Etimologías, por Santiago Delgado

La Algameca Chica

La Algameca Grande y La Algameca Chica. Allí las dos, ubicadas según se sale del puerto de Cartagena, a estribor. Dos aperturas de la mole montañosa –Galeras y Navidad– que resguarda, por occidente, a la Ciudad de Asdrúbal, o de Escipión, según se opte por una u otra, simpatías mediante. La grande, La Algameca Grande, es la más a poniente, y presenta unas edificaciones militares, específicamente de buceo. He oído decir que ahora —un ahora indeterminado— se van a ampliar por mor del rearme de la OTAN impuesto desde Bruselas. Prohibido asomarse con nada flotante a esta Algameca Grande, salen a espantarte.

Otra cosa es La Algameca Chica. Es un enclave prístinamente popular, de urbanización espontanea y continuada. Es la primera que nos encontramos tras salir del puerto, rumbo hacia algún sur, cabotando, claro. Es una ría de andar por casa, que diríamos con todo respeto. Y, en última instancia, parece la desembocadura de la rambla de Benipila, cauce que nace cerca de La Aljorra y bordea a la ciudad portuaria por el oeste. Pero, casi al llegar al Mediterráneo, se ve invadida por la ría; es decir, por La Algameca Chica. Y, como quiera que haya espacio plano entre las tranquilas aguas de la que hemos llamado ría, y la falda del acastillado monte, allá que se fueron a construir su hábitat algunos pocopudientes. Se lo ganaron.

— Bueno, ¿pero va a explicar usted qué significa la etimología, o no? Que hemos venido aquí para eso.

— Ah, sí. Vale. Pues algameca es la castellanización de lo que en árabe significa estrechura, en el sentido exacto del término. Lo que quiere decir que el nombre les fue puesto desde el mar, o la mar. ¿Quién bautizó el costero enclave? Pues los pescadores musulmanes que salían por esas partes, y más allá, a buscar faena que llevar a la lonja de entonces, si la había. Si el topónimo hubiera sido puesto desde tierra, hubieran buscado el étimo contrario: lo que diverge, lo que se desancha, ya que las orillas divergen —poco— si se las ve desde el fondo, y convergen en estrechura si se las divisa desde la “bocana” de la ría, con perdón del abuso de los términos. ¿Estamos en lo que es?

No sé yo si se debiera de dar estatuto especial a La Algameca Chica, algo así como el Principado de Mónaco en Francia, o San Marino en Italia. Y que tuvieran su bandera y sus símbolos, y su idioma, el ícue cartagenero. Otro Gibraltar, pero sin ingleses, ni llanitos. Lo que sí parece es que las leyes de construcción, muy municipales no son.

¡Viva La Algameca Chica!

Santiago Delgado. @sanmadelmar

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