Huellas de nuestro pasado, por Joaquín Pérez Egea

Para la elaboración de este capítulo de “Huellas de nuestro pasado” se han utilizado textos de la obra, publicada de forma póstuma en 2008, Historia General de Murcia, de Miguel Rodríguez Llopis, especialista en Historia Medieval, que destacó por sus obras de síntesis histórica. Se ha empleado también un artículo de prensa.
En la segunda mitad de siglo XV se consolidaron en el poder en el Reino de Murcia tres linajes, emparentados entre sí.
“En 1444 el título de adelantado fue otorgado a Pedro Fajardo, quien, a partir de la década de 1460, sin contestación política interior, gobernó como un virrey”. “Desde el marquesado de Villena, el afán expansionista de Juan Pacheco no tuvo límites y en 1463 obtuvo la donación de las minas de alumbre de Mazarrón, … cuya explotación se vio obligado a asegurar compartiendo la mitad de sus beneficios con el adelantado Pedro Fajardo”. “Rodrigo Manrique contó con el apoyo de la mayor parte de las encomiendas santiaguistas murcianas”. “Gracias a la debilidad del poder real durante toda la centuria, se convirtieron en dueños de un reino perfectamente repartido”.
La escasa población se encontraba en un estado de gran inseguridad.
“Las guerras internas que vivió el reino en este siglo XV … estimularon a los granadinos a reactivar sus entradas en busca de botines, … de manera que la actividad bélica y el peligro nunca cesaban sobre las poblaciones fronterizas”. “Los riesgos no fueron menores en las costas del reino, sometidas a la rapiña de granadinos y aragoneses, más la piratería procedente de Ibiza, Argel y la costa norteafricana, … que mantuvo el territorio costero absolutamente despoblado”. “Con una situación tan delicada, el reino apenas pudo generar procesos expansivos duraderos: hacia 1475 … mantenía el mismo número de habitantes que 100 años antes”.

La situación cambió con los Reyes Católicos.
“La subida al trono de los Reyes Católicos, su política de afianzamiento de la autoridad real y la toma de iniciativas sobre la frontera granadina acabaron con la autonomía conseguida por los poderes nobiliarios y con la permanente amenaza musulmana. Las causas que bloqueaban el desarrollo económico regional comenzaron a desaparecer”. “Los beneficiarios de la conquista castellana no fueron los concejos que habían mantenido la estabilidad de la frontera, sino nobles castellanos ajenos al reino y algunos linajes lorquinos y murcianos, a título individual”.
Durante tres meses Murcia fue la capital de las Coronas de Castilla y Aragón.
“Isabel y Fernando llegaron a Murcia, desde Valencia, tras una estancia en Orihuela, el 26 de abril de 1488. Acompañaban a los monarcas los miembros del Consejo Real, y una amplia corte, por lo que la ciudad venía a convertirse, durante un período, en capital del Reino de Castilla”. “Pocas horas después también entró en la ciudad el príncipe don Juan, quien ya disponía de corte propia”. “El 5 de junio salió el ejército, en dirección a Lorca, bajo el mando del monarca, el duque de Cádiz y Juan Chacón … En Murcia había permanecido la reina Isabel con el Consejo Real … Las tropas, con el rey al mando, volvieron el 20 de julio … el día 28 los monarcas abandonaron la ciudad … La campaña había sido un éxito, igual que la estancia real, … con un duro varapalo económico para el Concejo, por los gastos continuos.
El marquesado de Villena, la diócesis de Cartagena, las encomiendas santiaguistas y los gobiernos locales se vieron afectados por la política monárquica.
“En 1475 Diego López Pacheco se negó a acatar como heredera del trono castellano a la ya reina Isabel, … lo que le situaba en el bando opuesto del adelantado Pedro Fajardo … Se gestaba así una nueva situación de guerra civil … Las poblaciones optaron mayoritariamente por la Corona, con mayor o menor oportunismo político … y la mayor parte del marquesado pasó a la Corona”. “La monarquía intervino abiertamente en la designación de obispos y comenzó a inmiscuirse en el nombramiento de otros cargos capitulares”. “En 1477 el Pontífice concedió a los reyes la administración de la Orden de Santiago, … cuyo maestrazgo se sucedió en los monarcas”. “En 1476 la monarquía fundó la Hermandad General del Reino … En 1478, los reyes enviaban su primer corregidor, reavivando el sentimiento de limitación de los poderes concejiles y de ataque a los privilegios ciudadanos”. “En esta delicada situación, fueron recibidas en el reino dos disposiciones reales de carácter general: la implantación de la Inquisición y la expulsión de los judíos”.

La Corona también intervino en la sucesión de la familia Fajardo.
“Su acción más efectiva fue situar en el seno de la familia a un cortesano de probada fidelidad a la Corona: aprovechando que el linaje se encontraba privado de descendientes varones, la reina impuso el matrimonio en 1477 de la heredera Luisa Fajardo con Juan Chacón … A la muerte de Pedro Fajardo, en 1482, el adelantamiento pasó a su yerno, así como la gestión de su patrimonio señorial y el gobierno de la encomienda de Caravaca”. “La muerte de Juan Chacón, en 1503, permitió a la reina actuar con rapidez … destruyendo los privilegios del linaje. El heredero Pedro Fajardo II fue obligado a canjear su señorío de Cartagena por las poblaciones de los Vélez, recuperando la monarquía el control del puerto cartagenero, … punto vital para su política comercial y para la expansión castellana por el norte de África”.
Este periodo fue de gran crecimiento económico y demográfico.
“Desde el alejamiento de la frontera, cientos de familias castellanas y también oriolanas y valencianas, decidieron emigrar hacia los pueblos murcianos atraídos por los nuevos frentes de colonización … Las gentes continuaron viviendo en las villas amuralladas y sus arrabales, pero se resistieron a establecerse junto a los campos que cultivaban … Entre 1475 y 1530 el reino incrementó su población en más del 150%”. “Se inició un proceso enfrebrecido de roturaciones … paralelo a la consolidación de la gran propiedad, … aumentó la cabaña ganadera regional y la llegada de ganado trashumante, se desarrolló el comercio de la lana, … los gremios se convirtieron en instrumento monopolístico en la producción de manufacturas … y fue continua la llegada de agentes económicos extranjeros, en busca de materias primas”.
El reinado de los Reyes Católicos supuso un profundo cambio político y social en el Reino de Murcia.
“En definitiva, el crecimiento económico y los procesos políticos a los que asistió el reino originaron el mayor proceso de diversificación social vivido hasta entonces”.

Miguel Rodríguez Llopis (1958-2002), historiador y medievalista, fue profesor de la Universidad de Murcia. Se distinguió por sus investigaciones sobre los señoríos y la nobleza santiaguista, las repoblaciones y el comercio castellano.
“Historia General de Murcia” recoge los acontecimientos históricos más relevantes, sus causas y repercusiones, con un estilo ágil y ameno, no exento de rigor. Es una revisión crítica, en la que se cuestionan tópicos muy arraigados.
Fuente: textos de la solapa y la contraportada del libro.

