RÉQUIEM POR UNA PLAZA

DE MURCIA AL CIELO. Por Carmen Celdrán.
El entorno de la Catedral ha sido, sin duda, objeto de profundas transformaciones hasta nuestros días, es el caso de la plaza Belluga, que fue concebida en el siglo XVII como una gran plaza barroca cuyos principales protagonistas han sido y serán la Catedral y el Palacio Episcopal.

Fue hacia 1935 cuando, por poner un ejemplo, el arquitecto Torres Balbás elimina el cableado exterior y también se construyen los famosos urinarios públicos en el centro de la plaza.

También en 1942 el Cabildo de la Catedral, por razones monetarias, abrió los soportales en el claustro gótico para rentabilizarlo con bajos comerciales, sin tener en cuenta la profunda alteración que supondría en la configuración del monumento.

Desaparecido palacete del Doctoral de la Riva.

La plaza también sufrió transformaciones, primero con los citados urinarios, después con la famosa fuente que daba movimiento a la plaza hasta que llegó la remodelación de Moneo con su punto de fuga, desde el cual se puede ver, de espaldas a la Catedral, su magnifico ombligo, el edificio Moneo.

Pero hoy vamos a hablar de una polémica que sigue estando vigente: Moneo Versus Catedral.

El duelo al sol entre dos edificios, dos arquitectos, Bort contra Moneo. La fachada de la Catedral es el máximo exponente de arquitectura barroca de España. El edificio de Moneo, situado justo enfrente, es una obra moderna, de líneas rectas y formas puras inspirado, según parece, en un teatro romano de Libia.

Dicen que sobre gustos no hay nada escrito y que las opiniones son como los culos, todos tenemos uno, aunque no todos son iguales.

Para algunos murcianos y algunos expertos, se trata de una obra maestra de la arquitectura que presenta una mezcla de estilos; para otros es una construcción carente de gracia o estilo, una mera modernez que revela tanto la decadencia de nuestra época como la paleta admiración por un arquitecto famoso. Por último están quienes, más allá de la opinión subjetiva sobre el edificio, consideran un despropósito su colocación en una de las pocas plazas de la Ciudad que presentan cierta coherencia urbanística, y deploran el desprecio de la sociedad murciana -y sus sucesivos regidores- por el paisaje urbano. El Moneo haría su papel como exponente de la arquitectura de finales del siglo XX en una zona nueva de la Ciudad. Acompañándolo podrían ubicar la horrorosa escultura de Pepe Lucas que “homenajea” a los poetas en la Carretera de Alicante.

Moneo Vs. Catedral.


La enorme cicatriz de la Gran Vía o la provocación del Moneo no son más que ejemplos de una constante y perpetua ignorancia sobre lo que debe ser un paisaje urbano


En el solar que hoy ocupa el tristemente famoso Moneo, hubo en tiempos un edificio de estilo clásico que acompañaba el perfil de la Plaza, ocupado por el Doctoral de la Riva. El edificio fue derruido, en aras de la modernidad, dejando un solar infecto al que se asomaba el monstruoso edificio de Maggiora. Sólo cierta compasión por el inmueble de la ferretería Guillamón permitió, por una vez y no sin polémica, que se arrasara toda la manzana para que la Catedral fuera visible desde la Gran Vía.

Siendo justos, la implantación del Moneo desafiando la fachada de la Catedral no es un acto aislado en una ciudad que fue, hasta tiempos no muy lejanos, una de las más bellas de España, a decir de los cronistas. La enorme cicatriz de la Gran Vía o la provocación del Moneo no son más que ejemplos de una constante y perpetua ignorancia sobre lo que debe ser un paisaje urbano, una sucesión armónica de edificios de estilo y apariencia similar o, al menos, coherente. Eso que busca el viajero cuando visita Toledo, Salamanca, Cuenca, Córdoba o Santiago de Compostela. Eso que resulta imposible de encontrar en Murcia. He tenido la fortuna de recorrer las más bellas ciudades de Europa: París, Venecia, Estrasburgo. No seré yo quien canonice a Moneo.


@CarmenCeldran

Compartir...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *