“QUIERO VIVIR CREANDO”

ENTREVISTA ÁLVARO PEÑA

Por Elena García. Fotografías: Miguel Ángel Caparrós.

El arte es un juego. Crear implica disfrutar, aprender, soñar y arriesgarse. Y Álvaro Peña (Murcia, 1968) no tuvo miedo. Jugó con colores, formas, estilos y tendencias. Se adentró en caminos desconocidos, en terrenos inexplorados y persiguió nuevas sensaciones en la búsqueda de un lenguaje único. Esa voz pintada que nos permite hoy reconocer a su autor, que lo diferencia en cuanto nos habla de su propio ser y cuyas obras podrán admirarse en el Real Casino de Murcia del 5 al 31 de diciembre, en la muestra que lleva por título ‘Abracadabra’ y que ha sido coordinada por el comisario de arte Miguel Olmos.

Aunque estudió Ciencias Políticas, desde su juventud tubo clara su vocación creadora. En sus últimas obras se aprecia la evolución de los últimos años, en los que ha restado protagonismo a la figura femenina, aunque permanece presente, y el color ha dejado paso a las formas, al espacio y a la materia. La energía y vitalidad que irradia el autor se aprecian en sus pinturas, cargadas de ritmo, movimiento y espontaneidad. Hablamos con él sobre su estilo pictórico y su trayectoria mientras prepara esta exposición en la que pretende establecer “una comunicación mágica con el espectador”.

En los últimos años ha adquirido mayor notoriedad como pintor. Muchos murcianos ya son capaces de reconocer un Álvaro Peña. ¿Cómo se siente?
Llevo toda una vida buscando una identidad propia, una forma de ser que se trascriba en mi obra. Los matices que van apareciendo en mis trabajos son parte de mí. Cada obra terminada es un impulso a seguir y conocer qué pasará en la siguiente. Cuando uno desde pequeño decide que va a dedicar su vida a disfrutar creando, no se da cuenta de por dónde va. Es un camino con muchos altibajos y en donde nunca conoces el rumbo correcto o el equivocado. Que después de tantos años haya personas que reconozcan y valoren mi trabajo supone una gran satisfacción.

Su estilo pictórico es de difícil clasificación. El crítico de arte Pedro Manzano sugirió que su obra se identifica con el Informalismo. ¿Cómo lo define usted?
Vivimos en una sociedad donde todo debe estar perfectamente colocado en su sitio, lo que no lo está provoca rechazo, insatisfacción o frustración, pero en otros casos irradia curiosidad y expectación. Eso me da fuerza para conseguir más fluidez compositiva. No pretendo encasillarme en ningún estilo predeterminado. De Modigliani decían, simplemente, que pertenecía a la “Escuela de París”. El pintor italiano se salió de todos los cánones establecidos y era imposible para los críticos encuadrarlo en un estilo. Para mí es un referente.


“Hace años que decidí arriesgar y esta nueva exposición no va a ser una excepción”


¿En qué se inspira para crear sus composiciones?
En el día a día. Cuando entro por la puerta de mi estudio, lo primero que pienso es en hacer algo diferente. No entiendo la idea de llegar y hacer una obra igual que la del día anterior, necesito crear, innovar. Quiero vivir creando. Lo que sea, pero crear. Que aparezcan líneas, manchas, color y que una vez unidas me provoquen algo interior, algo que perdure y que tenga mucha fuerza compositiva.

¿Qué busca provocar en el espectador?
El autor William Steig decía que el arte realza la capacidad de asombro y el asombro es respeto por la vida. Me gusta que mi obra le resulte impactante al espectador. Es un juego de audacia y provocación. Una vez dijo Goethe que “la audacia es genialidad, imaginación y poder”. Yo busco audacia, cada vez más audacia, es la base de mi obra. Tampoco busco sorprender con cuadros atrevidos y fáciles, quiero hacer pensar al que lo contempla, provocar a la mente para que trabaje viendo mis obras.

Su estilo difiere de la tendencia creativa que se mueve actualmente en Murcia. ¿Siente que se comprenden sus trabajos?
Aquí el mundo del arte se mueve en un pequeño sector de la población, un porcentaje reducido que está atento a las nuevas creaciones y que, últimamente, está un poco parado. Se ve poca obra nueva. Recuerdo que en cierta ocasión unos alumnos de Bellas Artes fueron a una exposición que estaba inaugurando y me dieron las gracias por traer ideas nuevas, por mostrar una nueva manera de concebir el arte.

¿Qué exposiciones o momentos destaca de su trayectoria artística?
En la exposición “Resucitando a Kiki” que presenté en el Centro Cultural la Asunción de Albacete noté el interés que mostraban los espectadores por algo nuevo, por la sabia fresca que llegó por aquellos lares, y eso me agradó. Recuerdo igualmente con mucho cariño la muestra ‘Con-figuraciones’ que hice en la Fundación Adolfo Domínguez en Zaragoza, toda una grata experiencia. Otra exposición que me marcó fue la que tuve la oportunidad de mostrar en el Museo La Encartada de Bilbao, junto con obra de Jorge Oteiza y Joan Miró.


“No quiero encasillarme en ningún estilo predeterminado”


También ha expuesto en varias ocasiones en el extranjero.
Realicé una exposición en Florida, en el Milander Center, que tuvo una buena acogida y creó gran expectación y asombro. He notado que mi obra ha congeniado muy bien con el estilo americano. En los últimos años he estado en países tan dispares como Portugal, Francia, Italia, Estados Unidos, Rumanía e, incluso, he expuesto varias veces en Lituania, siendo el primer español en poder entrar a la sala expositiva del Ministerio de Asuntos Exteriores de dicho país.

¿Qué nos traerá en la próxima exposición en el Real Casino?
Con ‘Abracadabra’ voy a intentar que el Casino se convierta en algo mágico, artísticamente hablando. No voy caer en lo anodino, buscaré la comunicación mágica con el espectador, provocarle sensaciones, unas serán buenas y otras malas, pero hace años que decidí arriesgar y esta nueva exposición no va a ser una excepción.

No es la primera vez que expone en esta institución, ya lo hizo en 2015 con la muestra ‘Oniria’. ¿Por qué tenía interés en mostrar de nuevo aquí su obra? ¿Qué cambio o evolución van a ver los espectadores?
La Sala Alta del Real Casino de Murcia es un lujo para los murcianos, especialmente para los que amamos el arte. Se hace una gran programación cultural y es un reflejo de lo que acontece en la sociedad, por dónde nos movemos y hacía dónde vamos. Con ‘Abracadabra’ voy a dar una nueva vuelta de tuerca a una tapa que concluyó con ‘Oniria’.


Elena García

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