MICRORELATOS GANADORES

El curso de la Universidad de Murcia ‘La Orden del Meteorito y otros escritores de hoy’, organizado por la profesora de Teoría de la Literatura Carmen María Pujante Segura, y que contó con la colaboración del Real Casino de Murcia, realizó un taller de Microrrelato. A continuación os ofrecemos los textos de la ganadora, Maravillas Abellán, y los dos finalistas, Carmen Morales y Francisco Daniel Vivas.


EXISTENCIAS ANODINAS

Como de costumbre, entró en el ascensor y pulsó la planta sin mirar. Salió sin mirar e introdujo la llave. El espacio que le rodeaba no le importaba. Dentro del apartamento, la decoración le sonaba pero todo seguía siendo ¡tan impersonal y minimalista! Pasó directamente al dormitorio, se metió en la cama sin notar que a su lado había alguien. Por la mañana, se volvió a colocar la ropa del día anterior. Cuando de nuevo entró en el ascensor, volvió a pulsar un botón sin mirar. En la calle descubrió que se había bajado del autobús dos paradas antes.

Por Maravillas Abellán


LA RADIOESCRIBIDAD

Desde aquella noche, todo cambió en el pueblo. Comenzó a llover tinta y el río se convirtió en una gran corriente de letras. Durante la primavera, de los árboles florecieron novelas y los campos se abonaron con marcapáginas. Los vecinos alternaron la azada y las teclas. Aquellos efluvios extraños, provenientes del meteorito, iban alcanzando a todos los vecinos, nadie estaba libre. Pensé en huir. Reuní lo poco que tenía para intentar escapar, pero aquella noche de luna llena, mis ideas se transformaron en versos y ya nunca más pude dejar de escribir.

Por Carmen Morales


AMNESIA

Recuerdo que estaba en una habitación, recuerdo que se acercaba la medianoche, recuerdo que se había fundido una bombilla, recuerdo que el suelo temblaba violentamente, recuerdo que sufrí un brusco golpe contra la pared, recuerdo que dejé un gran charco de sangre en el suelo, recuerdo que grité pero nadie me escuchó, recuerdo que la televisión estaba encendida, recuerdo que la ventana estaba abierta, recuerdo sentir un inmenso dolor, recuerdo que tardé un rato en levantarme, recuerdo que escuché una melodía, recuerdo que oí unos pasos, recuerdo que escuche una respiración muy fuerte. Pero no recordé que había alguien más en la casa.

Por Francisco Daniel Vivas


 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *