LA CASA PRECIOSO

DE MURCIA AL CIELO. Por Carmen Celdrán.

Parece un error de concordancia el título de este artículo, pero no lo es. Porque no vamos a hablar de una “casa preciosa”, bueno sí. Hablaremos de una casa preciosa, construida por la familia Precioso.

En los últimos decenios del siglo XIX se generalizó por Europa un nuevo arte deliberadamente gamberro que se alejaba de las corrientes realistas de estilos anteriores y proponía una deformación de la realidad basada en la imaginación, la naturaleza y las llamadas artes menores (artes gráficas, joyería, cristalería, cerámica, mobiliario, forja). Esta nueva ola, también llamada jugendstil, art nouveau o art déco, se basa en las líneas curvas y figuras asimétricas.

Aunque el movimiento tiene su origen en París, el nuevo estilo se difundió pronto por Europa, llegando a España de la mano de artistas como Picasso, Gaudí o Víctor Beltrí. Sin embargo, la acogida de este nuevo estilo fue desigual en el territorio patrio. Mientras que en Madrid y en general en el interior tuvo poco desarrollo (algunas notables excepciones son el Palacio Longoria de Madrid, el Capricho de Comillas y el Palacio Episcopal de Astorga). Sin embargo, en el litoral mediterráneo tuvo un gran arraigo, especialmente en Barcelona.


El edificio fue diseñado por Pedro Celdrán, el autor de la fachada del Casino y combina el ladrillo neomudéjar con elementos modernistas


Dejando al margen otros factores, la incorporación de un nuevo estilo en una zona depende, en gran medida, del estado socioeconómico en que se encuentre una ciudad. Normalmente, las zonas de mayor desarrollo adoptan los nuevos estilos con rapidez, y en el caso del modernismo en la Región de Murcia podemos ver un buen ejemplo. A finales del siglo XIX la comarca de Cartagena vivía un momento esplendoroso, debido fundamentalmente a la pujanza de la minería en la sierra de la Unión. Además, la destrucción del centro de Cartagena por los bombardeos de la guerra cantonal hicieron necesaria la renovación del paisaje urbano. Por esta razón es fácil encontrar en esa zona preciosas muestras de arte modernista. El Palacio Pedreño, el Gran Hotel, el Ayuntamiento, la Casa Cervantes o la Casa Llagostera son solo algunas de las joyas modernistas de la ciudad departamental. Además, en su entorno, se encuentran edificios como la casa del Piñón o el Mercado de la Unión. Desgraciadamente los edificios modernistas no siempre se encuentran protegidos y rehabilitados como se merecen.


La moda jugendstil, art nouveau o art déco, se basa en las líneas curvas y figuras asimétricas


En el resto de la Región la influencia del modernismo es más discreta. En Murcia tenemos el Real Casino, de estilo ecléctico pero con influencias modernistas, la Casa Díaz Cassou, el edificio Cerdá o el mercado de Verónicas. También otras localidades pueden presumir de diseños modernistas como es el caso de Ulea, con su original “Casa del Cura”, atribuida a Gustave Eiffel.

También la vecina Alcantarilla podría alardear de un espléndido ejemplo de modernismo con la Casa Torre de Precioso. José Precioso Roche – que es antepasado de Isabel García Precioso, actual responsable de Cultura y Protocolo del Real Casino de Murcia- ,vino a Alcantarilla a finales del siglo XIX para instalar una fábrica de embalajes de madera relacionados con la industria conservera de la localidad. Precioso ya tenía experiencia en el sector, pues participó en la exposición universal de Barcelona presentando muestras del esparto samorcado, cocido y machacado que fabricaba en su natal Hellín. En Alcantarilla prosperó manteniendo fábricas de maderas, esparto y harinas.

El edificio fue diseñado por Pedro Cerdán, el autor de la fachada del Casino y combina el ladrillo neomudéjar con elementos modernistas. El interior era muy lujoso, destacando la escalera de acceso a la torre central.

Pero, desgraciadamente, la Casa Torre que debería ser motivo de orgullo para los alcantarilleros, se deshace entre el abandono y la ruina. Su propiedad fue cambiando de manos hasta 1980, año en que quedó clausurada. Actualmente la finca pertenece al Ayuntamiento de Alcantarilla, quien ha intentado restaurarla en diversas ocasiones. En 2010 la prensa publicó el comienzo de los trabajos de rehabilitación, sin que finalmente pudieran acometerse. Nuevamente, en julio pasado el alcalde Buendía, junto con el Consejero Celdrán, anunciaron la restauración para 2018. Que así sea.


@carmenceldran

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *