ISAAC PERAL

DE MURCIA AL CIELO. Por Carmen Celdrán.
El 1 de junio de 1895 nació en Cartagena Isaac Peral, el inventor del submarino eléctrico. Considerado un pionero de la navegación subacuática, Peral fue un genial inventor, pero también un hombre perseguido por la fatalidad.

Retrato artístico de Peral. Eulogia Merle – Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología.

Manuel Peral, suboficial de la armada y natural de Cádiz, transmitió a sus hijos su vocación por el mar, Isaac vivió ocho años en Cartagena, hasta que trasladaron a su padre a Cádiz. En Cádiz es donde los dos hermanos, Alejandro e Isaac, ingresarían pronto en el Colegio Naval Militar de San Carlos. El inventor tenía entonces 14 años.

La vida profesional de Isaac Peral se puede resumir en dos ámbitos de brillante actuación: el Peral de la Marina y el inventor. El joven Isaac destaca en todos los ámbitos en los destinos militares y como docente de la escuela militar, pero es con el submarino por lo que hoy se le recuerda.

A finales del siglo XIX había muchos inventores tratando de desarrollar un barco capaz de deslizarse por el fondo del mar. La idea ya fue formulada por Leonardo da Vinci y aparece claramente en «20.000 leguas de viaje submarino», de Julio Verne. Isaac Peral fue el primero en construir un prototipo impulsado por electricidad capaz de navegar por el fondo y emerger con éxito.

Prototipo del submarino, firmado por Isaac Peral.

¿Por qué el Ministerio de Marina español descartó la compra del submarino de Isaac Peral en 1890 si la mayoría de las pruebas a las que se lo sometió durante dos años habían resultado positivas? La respuesta a este enigma está en un personaje oscuro cuyo nombre es Basil Zaharoff, un hombre a la vez famoso y misterioso en su época y hoy casi olvidado que boicoteó el submarino de Peral.

Zaharoff, un oscuro traficante de armas de origen turco, había desarrollado un submarino a vapor que no era capaz de sumergirse del todo y adolecía de defectos de diseño, pero que consiguió vender a varios gobiernos europeos. Para desgracia de Peral, su invento de un submarino eléctrico, mucho más avanzado y perfectamente operativo, chocaba con los planes del comerciante, que primero quiso comprar la patente y, ante la negativa de Peral, boicoteó la adquisición por la Armada.


Peral fue un genial inventor, pero también un hombre perseguido por la fatalidad


En 1888 se realizó con éxito la botadura del submarino en Cádiz, el primer artefacto submarino de propulsión eléctrica capaz de lanzar torpedos. Isaac Peral, tras las zancadillas previstas y boicoteado su invento, decidió darse de baja en la Armada.

Se puede hablar de injusticia histórica, y se puede hablar de la mala suerte que tuvo Peral hasta que muere en Berlín, donde fue sometido a una intervención quirúrgica que se complicó. Una meningitis acabó con su vida.

En 1895, con tan solo 42 años, muere el inventor más maltratado de este país. En Alemania recibe los mayores honores y se embalsama su cuerpo, que fue trasladado a Madrid, donde fue enterrado humildemente en el cementerio de la Almudena. Allí permanecieron sus restos hasta que dieciséis años después un cartagenero, Manuel Dardo y Mesa, director y propietario del periódico “El Porvenir”, promueve una campaña para que sus restos descansen en Cartagena, ante la eventualidad de que su cadáver acabe en una fosa común de La Almudena.

Dardo y Mesa tardó dos años en conseguir su propósito, que finalmente logra gracias a las gestiones de su viuda. El propio Manuel Dardo paga los gastos del traslado, que se realizó depositando los restos en una tumba modesta, en su ciudad natal.

Aún hubo que esperar a 1927 para que el genial arquitecto modernista Víctor Beltrí le hiciera un mausoleo a Isaac Peral, enclavado en la zona de ilustres hijos de Cartagena.

En su día se quiso recuperar la casa natal, adquirida en 2015 por el Ayuntamiento, y hacer una casa museo, pero no se llevó a cabo por falta de presupuesto; también se propuso hacer una ruta cultural con la casa, el submarino del museo naval y su tumba en el cementerio de los Remedios en Santa Lucía.


@CarmenCeldran

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