ETIMOLOGÍAS REGIONALES: YECLA

Por Santiago Delgado.

El novelista Castillo Puche se inventó una buena solución para la etimología de su ciudad: Hécula. Efectivamente, yendo hacia atrás desde Yecla, se puede llegar a Hécula. No voy a filologuear explicando tal cosa. El topónimo Yecla actual es fonetización de lo que oyen a los musulmanes: Yakka, pero muy oscurecida la a final. Y como resultado acaban escribiendo Yecla. Muy bien, bonita fonética. Pero los filólogos aseguran que los árabes han caído previamente en la misma historia que los cristianos. Han escuchado a los hispanos del lugar decir Ika, acaso con una pronunciación excesiva de la k. Y la han doblado. En vasco-ibero, ika significa escaramuza, batalla pequeña. Yakka es un hisn; esto es, un pequeño castillo defensivo dependiente de quién sabe qué señor de Villa Romana o así. Y, pues eso, de alguna batalla ganada, seguramente a mesnadas de paso, se queda el asentamiento con el nombre común de batalla. En Portugal, con Batalha sucede lo mismo. ¿Por qué no aquí?

Signifique Ika o no signifique batalla, escaramuza, lo cierto es que el topónimo más antiguo que el rastreo científico ha conseguido es ese mismo. Los árabes lo relanzan como Yakka, y los cristianos lo castellanizan como Yecla. Ya está. Un nombre muy bonito.


Burgos, hay un topónimo Yecla. Se lo dan a un desfiladero muy angosto, entre altas rocas. Desemboca en el Monasterio de Silos


Por cierto, en Burgos, hay un topónimo Yecla. Se lo dan a un desfiladero muy angosto, entre altas rocas. Desemboca en el Monasterio de Silos. Lo analogan a otros que hacen alusión a Ecla, que significa desfiladero, angostura de paso. No parece que ambas identidades semánticas parezcan la misma. Son convergencias fonéticas. Nada más. Yecla de Burgos y Yecla de Región de Murcia coinciden en el nombre, pero proceden de distintas raíces. En la raíz, digamos que celta de la de Burgos, ya está el grupo consonántico -cl-; en el suresteño del interior, no: lo ponen castellanos reconquistadores. Ecla, de donde procede la Yecla de Burgos, es directamente originario, salvo el diptongo castellano inicial. Yecla la de Región de Murcia, es resultado del paso de la fonética musulmana de lo escuchado a los iberorromanos.

Las palabras cambian, o en el seno de una misma lengua o pasando a otras lenguas. El caso es que, en pureza, la Yecla de hoy es nieta de la ibera. Pero es de su misma sangre fonética. El desfiladero de Yecla, usando el término en sentido laxo, es el paso por el interior entre la España mediterránea y la Bética. Entre Villena y la Sierra de Segura, tras la que estaban las celtibéricas Cazlona, Úbeda y Baeza. Pero no era un paso angosto. Es ancho para colmar necesidades de espacio. Bastante gente pasó por allí: Algunos de ellos quisieron echar a los que había, y éstos los rechazaron. O al revés. Y los que ganaron llamaron Ika al cerro del Castillo yeclano.

¡Viva Yecla!


@sandelmar

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