ETIMOLOGÍAS REGIONALES: CALASPARRA

Por Santiago Delgado.

Algunos topónimos tienen milenios de antigüedad. Naturalmente, desfigurados por el maltrato de las lenguas que han pasado por ellos, pronunciándolos según su particular fonética les dijo. En el caso de la bella población arrocera del Alto Segura, pasaron romanos, godos, árabes y castellanos. Todos respetaron, en lo posible, el término. Y nos llegó como Calasparra. Así, como suena. Cuatro aes, como cuatro lunas llenas, totales, femeninas y hermosas.

La raíz de la palabra es la misma que la de Caravaca. Y quiere decir, piedra, monte, roca, todo ello conjuntamente. Ya saben, o deben saber, que los significados no son paralelos en las lenguas. Por ejemplo, en francés, bois (leído boá), significa a la vez bosque y madera. Solución que los hispanohablantes no entendemos: una cosa es el bosque y otra la madera, ¿no? Pues no, los franceses dicen que nones, que una palabra sola basta para esos dos significados, que solo separamos los españoles. Ellos creen que la lógica es la de ellos. Y así. Subjetividades de las lenguas.


La raíz de la palabra es la misma que la de Caravaca. Y quiere decir, piedra, monte, roca, todo ello conjuntamente


Así que Cala, piedra, montaña dura si se quiere. La “s/z” dicen que es voz intermedia. Como la “e” española en marear. La “e” intermedia sirve para unir mar, sustantivo, y la terminación de infinitivo “ar”. Pero no significa nada, solo ayuda a la pronunciación de los nativos.

Y así llegamos a “parra”. Aquí hay que acudir al vasco. Sí, al vasco. Las lenguas íberas contaban entre ellas al vasco o eusquera. Y eran todas hermanas. Las lenguas que se hablaban desde el Golfo de Vizcaya hasta la Sierra de Segura y aledaños eran las lenguas íberas. Una de ellas era el vasco. Bueno, el vasco antiguo. Y así, el vasco nos dice que ese “parra” fue en realidad “barren”, que significa bajo. En total, Montebajo. Calasparra significa Montebajo. Y así en efecto, se encuentra el precioso pueblo de la Vega Alta. En la confluencia de una montaña con el cauce del río.

Los apellidos vascos acabados en “barren/parren” no significan otra cosa, lo que sea, lo que diga la primera parte de la palabra, pero en bajo: Azparren o Iribarren. Pues, ya saben: Calasparra… como ellos. Y no, no tiene nada que ver la palabra española parra; parra de las vides y las uvas. Seguramente, los hispanos que cambiaron “barren” o “parren” en parra, pensaron en las parras de las uvas. Y dijeron: para parren, parra. Y así lo escribieron. Por cierto, la palabra “parra” la trajeron los visigodos. Pero no es la originaria del nombre del pueblo. Los escribanos caligrafiaron una palabra (o terminación de palabra) que conocían, desechando la que ignoraban.

La Historia se escribe así, ¿saben? Con Dios.


@sanmadelmar

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