ETIMOLOGÍAS: LA ALMUDEMA

Toponimias regionales. Por Santiago Delgado.
La Almudema es territorio caravaqueño, hacia Granada. A la izquierda, tras Caneja y La Singla. Puro valle del Quípar. Es topónimo árabe. Y significa “ciudadela”. Yo me inclino más por “cuartelillo”. Supongo una guardia de vigilancia por si llega tropa zirí o nazarí del reino aledaño; y ello aun en tiempos mahometanos. Los invasores del 711 guerreaban entre ellos, como sus contemporáneos cristianos del norte. Así que esta Almudema, como la madrileña, significa eso, oterillo cuartelero con mesnada aburrida y harta de hacer mili con lanza y adarga.

En la Almudema no tienen Virgen, como sí la tienen en Madrid. La ermita del pueblo es de la Virgen de los Dolores, Santa Lola, que pudiéramos decir con gracejo y respeto. Con todo, las fiestas del pueblo acaecen en pleno invierno: por San Antón, quizá por ser, aún, tiempo de matanza. Está casi a 800 metros de altura; o sea ocho veces la Catedral de Murcia.


En la Almudema no tienen Virgen, como sí la tienen en Madrid. La ermita del pueblo es de la Virgen de los Dolores, Santa Lola


Los almuderos dicen tener puente romano, lo cual significaría que los invasores del 711 le borraron al mapa la etimología latina. Si es que el tal puente fue romano. Es bueno llamar romano a todo puente rural en piedra. Yo hubiese hecho lo mismo. La zona, fértil y nemorosa, invita al asentamiento, y los topónimos aledaños sí que son romanos: Caneja, Singla, los Royos y otros. Por eso se puede decir que la coránica hueste pudo borrar el primitivo nombre del emplazamiento. Y, antes que romanos, iberos, como Barranda. Es lástima que los nombres primeros de los lugares no estén enterrados, someramente, por lo menos. Y un dron pudiese verlos y leerlos como los pájaros y demás animalicos que se ven desde el aire en el desierto de Atacama, en Chile. O sea, la superficie de la Tierra como un mapa con los nombres. Claro que sí. Y que los arqueólogos, lo primero que vieran al excavar fuera la caligrafía del topónimo. Todo sería más evidente. Pero no, los pueblos que borran el nombre anterior de los enclaves son impunes ante la Historia, una injusticia.

Ya lo habrán notado, no suena igual Almudema que Almudena. Hay una “m” que disimila ambos términos. La nuestra, la de “m”, es la legítima, la más árabe. La Almudena madrileña es espuria, acomodación a la fonética castellana. Nuestra Almudema es más genuina y pura. La “n” es la que es intrusa. Pregónenlo en cuanto puedan. Es Almudayma, en origen.

Venga, vaya a la Almudema por San Antón y coman el arroz con conejo, campero y sabroso. Con Dios.


@sanmadelmar

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