EL CÁRCABO Y EL ALMORCHÓN

ETIMOLOGÍAS REGIONALES. Por Santiago Delgado.
Desde Cieza a Calasparra, o viceversa, están estos dos topónimos pintureros que hoy tratamos. El Cárcabo es un pantano. Un pantanito más bien. Casi se puede ver desde la carretera que va entre las dos poblaciones citadas. Cárcabo es palabra oriunda del latín clásico Caccavus, que viene a significar cosa cóncava. En particular, olla o cazuela. Pero también depresión pequeña del terreno debida fundamentalmente a la acción del agua. Si las paredes que hacen de sujeción al agua no cumplen bien su cometido “porque el mundo las hizo así”, se diluyen, y crean hueco, depresión, cárcava. También si se secan mucho, porque se hacen ligero polvo que vuela con el viento. Bueno, a lo que vamos. Nadie sabe, ni puede saber, por qué los romanos pasaron del masculino caccavus al femenino cárcava, y de nuevo de vuelta al masculino. Otro día cavilo sobre eso.

El río, rambla o riachuelo, o cosa de agua poca, Cárcabo, es muy irregular, y alterna sin orden, ni estructura temporal alguna, sequías con desbordamientos. Por eso se le hizo presa, para que no diera sustos. Es de suponer que, pillado en época de sequía se le llamase cárcava. Al declararlo pantano, pudo masculinizarse.


El río, rambla o riachuelo, o cosa de agua poca, Cárcabo, es muy irregular, y alterna sin orden, ni estructura temporal alguna, sequías con desbordamientos


Un poco más a la izquierda, que diga al oeste, más cerca de Calasparra, encontramos el Almorchón, cabeza visible de la sierra del mismo nombre. Almorchón es topónimo algo usual en la península. Comienzo por el final: es, en principio, palabra atribuible a persona. Y es una palabra mixta de árabe, latino y romance no castellano, un idioma extinguido mal llamado mozárabe. Veamos sus partes: al = artículo árabe que determina nombres o apelativos de persona o accidente geográfico. Mor(sus) = mordisco en latín vulgar. On = aumentativo. O sea: el que come (muerde) mucho. Señor obeso, de amplia cintura y cúspide chica en proporción. Almorchón, de andrónimo pasó a topónimo. Todo pico ancho de base y cima exigua, por analogía, pasó a denominarse almorchón, y se olvidó el origen.

Desde las relativas lejanías de los bordes muleños del Campo de Cagitán (Caxitán decimos algunos, pronunciando la “x” a la mejicana), la situación del pantano y del pico parecen aledañas. Por eso, muchos llaman Cárcabo, no sólo al pantano, sino también al pico, que responde, y mucho, a la etimología que proponemos.

Una palabra esdrújula y otra aguda. Palabras nobles sobre el mapa de la Región. Muy nobles, mestizas y elegantes. Ah, la toponimia etimológica…


@sanmadelmar

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