EL COSTE DEL PUESTO ESCOLAR EN CENTROS PÚBLICOS Y CONCERTADOS

MI PUNTO DE VISTA. Por Pilar García Cano.

La prensa ha publicado datos sobra la subida del gasto en la educación concertada, que se ha duplicado en los últimos años, alegando la Consejería de Educación que estos centros reciben el 20% del presupuesto y escolarizan el 30% del alumnado, y que el gasto por alumno es muy superior en la enseñanza pública. En este artículo voy a explicar, desde mi punto de vista, la diferencia del gasto (más de 1.500 euros en Infantil y Primaria y más de 2.500 euros en Secundaria).

Hay que tener en cuenta que la enseñanza pública es la que llega a todos los rincones de la Región, teniendo la obligación de dar respuesta de calidad a todos los escolarizados. Su correcta ordenación es una obligación de la Administración.

En primer lugar, hay un medio rural que hay que atender. Pocos alumnos por aula hacen que el puesto escolar sea caro, pero imprescindible para evitar la despoblación de zonas que aportan un valor económico y social en la Región.

Una mala ordenación urbanística, y no corregida en los tiempos actuales, ha originado barrios periféricos con bolsas de pobreza graves y una población escolar que hay que atender con proyectos específicos y recursos complementarios. La educación actúa como elemento compensador y evita que se cronifique la marginalidad. El coste es alto, pero de una gran rentabilidad social, ya que la marginalidad puede conducir a la delincuencia.

La Ley de 1990 reconoce el derecho a la educación de todos los niños. Desde entonces se inició una tarea complicada. Niños ciegos, sordos, paralíticos cerebrales, autistas y otros tipos de las llamadas discapacidades eran sujetos educativos. Para atender la demanda de estos alumnos se diseñaron programas de integración en centros ordinarios, y se establecieron centros específicos, incluso, en algunos casos, con internado. Fisioterapeutas, logopedas, trabajadores sociales y otros profesionales forman parte del sistema educativo, donde el 90% del alumnado está en centros públicos. Puestos escolares carísimos, pero que son necesarios para atender a estos niños y sus familias.


UNA MALA ORDENACIÓN URBANÍSTICA HA ORIGINADO BARRIOS PERIFÉRICOS CON BOLSAS DE POBREZA GRAVES Y UNA POBLACIÓN ESCOLAR QUE HAY QUE ATENDER CON PROYECTOS ESPECÍFICOS Y RECURSOS COMPLEMENTARIOS


Si la Administración construye centros de Secundaria en pueblos o barrios que no responde a criterios de planificación, sino a la voluntad de cargos políticos -ya que los chicos están escolarizados correctamente en centros y con un trasporte que los lleva a los mismos, como a muchos alumnos de la Región- resulta que además de un gasto inicial de construcción innecesaria, tiene un mantenimiento de servicios y profesorado altísimo; y si además les ponen Bachillerato, es fácil que las materias optativas tengan 2 o 3 alumnos por grupo, creando un mal precedente de gasto. El único beneficiario es la persona que aspira a mantenerse en un cargo político, ya que a los murcianos nos saldría más barato mandar a los chicos a internados de lujo en Suiza.

Si nos dedicamos a concertar centros privados que no se mantienen por falta de alumnado, y a otros que no responden a necesidades de escolarización, el dinero que gastamos en ellos tiene dos efectos perversos en la enseñanza pública: por un lado desclasa estos centros, ya que los concertados se llenan de alumnos procedentes de las clases medias de 10 kilómetros a la redonda y, por otro, encarecen el puesto escolar, ya que los públicos tienen que continuar abiertos aunque sea con menos alumnos.

Debemos saber que las condiciones de los conciertos, al objeto de que el puesto escolar sea gratuito, según la legislación deben ser las mismas que las de los centros públicos. Esto es, tienen el mismo coste, ni más, ni menos.


Pilar García Cano

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