¿HAY QUE CERRAR LOS CENTROS DE EDUCACIÓN ESPECIAL?

MI PUNTO DE VISTA. Por Pilar García Cano.
En plena campaña electoral estos centros han sido noticia por las manifestaciones de padres, a las que se unían políticos de distintos partidos, ante la amenaza de cierre por parte del Ministerio de Educación para el año 2025. Algo que puede deducirse del acuerdo del Consejo Escolar del Estado, que atendió la petición del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, que aboga para que todos los Centros estén adaptados para una completa inclusión educativa.

La Ley Orgánica de 1990 reconoce el derecho a la educación de todos los niños. La escolarización obligatoria pasa a ser de los 6 a los16 años, y para los niños con deficiencia de los 6 a los 18 años.

Cuando la Administración obliga a los padres a escolarizar a sus hijos, contrae igualmente el deber de establecer las condiciones y los recursos que la posibiliten. Con respecto a los niños de Educación Especial, debe ejercer el sistema educativo una acción compensadora e integradora, debiendo estar al servicio de ella toda la red de centros públicos y concertados.

Para su educación se amplió la especialidad de Pedagogía Terapéutica, ya existente con anterioridad.

Todos sabemos que en Sanidad y a efectos de recuperación de traumatismos, es fundamental el trabajo de profesionales que complementen la labor médica, como logopedas y fisioterapeutas, ya que en educación era inexistente. Ni siquiera la Universidad formaba estas especialidades.

Los maestros logopedas se integraron en la estructura administrativa y funcionarial de Educación, con sus oposiciones y previsión de puestos de trabajo con arreglo a las normas vigentes.

La educación de niños de alto grado de discapacidad se fusiona con lo que pueden ser aspectos sanitarios. Los objetivos didácticos que plantean los profesores pretenden conseguir una mejora de calidad de vida de los mismos, algo que los va a acompañar durante todo su proceso escolar, y el trabajos del fisioterapeuta es completamente imprescindible. Pero, ¿qué pasa con ellos? Pues que no son personal asumido como profesional de la Consejería de Educación, sino que pertenecen a la de Hacienda, que siempre procura gastar lo menos posible, y no hay garantías de que haya los suficientes. Lo mismo ocurre con los auxiliares técnicos, que son muy necesarios en aspectos complementarios, como ir al baño, o la alimentación entre otros, siendo también plantillas muy escasas.

Los niños con alto grado de discapacidad en su primera etapa escolar suelen escolarizarse en aulas de centros ordinarios, pero con el paso del tiempo, la complejidad educativa aumenta, siendo la mejor opción los centros específicos, que se pueden adaptar a sus necesidades.


CON EL PASO DEL TIEMPO, LA COMPLEJIDAD EDUCATIVA AUMENTA


Estos centros también suelen demandar A.T.S. porque en muchos casos son niños medicados, que requieren ingresos hospitalarios con cierta frecuencia. Estos profesionales también dependen de la Consejería de Hacienda, por lo que escasean.

Los centros específicos son construcciones antiguas, con un mantenimiento deficiente y, si además sumamos la carencia de personal, las quejas de las familias, aunque contentas con la dedicación del profesorado, van en aumento.

Yo creo que lo que tendría que hacer el Ministerio en primer lugar es resolver el problema de todo el personal laboral que trabaja en precario, e incluirlo en Educación, con derechos funcionariales, garantizando los puestos suficientes. Después, oír a los técnicos de la Administración que trabajan con las familias directamente, para ver cómo estas viven con angustia la pérdida de un servicio de jornada partida, con servicio de comedor escolar, en los centros ordinarios. Este servicio les permite tener a sus hijos atendidos, y a los padres conseguir una cierta calidad de vida.


Pilar García Cano.

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